Danzantes toman las calles de Barranquilla

Este carnaval fue designado Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad por la Unesco.

Danzantes toman las calles de Barranquilla
Integrantes de una comparsa participan en la Gran Parada de Tradición durante el Carnaval de Barranquilla.
Foto: EFE

Barranquilla (Colombia).- Alrededor de 350 agrupaciones de danza y disfraces ancestrales que mostraron la fibra más íntima de la fiesta, desfilaron ayer en la Gran Parada de Tradición durante el segundo día del Carnaval de Barranquilla de Colombia.

En este carnaval, designado Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad por la Unesco, la Gran Parada de Tradición es la columna vertebral, y por el reconocido “Cumbiódromo” desfilaron las danzas más representativas como cumbias, congos y mapalés.

La reina del Carnaval de Barranquilla, Andrea Jaramillo, desfiló y bailó ataviada con un disfraz alegórico de los Diablos Arlequines, ceñido al cuerpo, adornado con cristales, espejos y plumas de faisán en colores rojo y naranja en alusión al fuego.

“Ser la reina del Carnaval es el honor más grande. Es bonito ser la embajadora de la fiesta cultural más grande que tiene Colombia”, dijo a Efe Jaramillo.

A su lado, los garabatos, el Son de Negros, el gusano y los diablos arlequines llenaron de color y alegría la Vía 40 que vibró y bailó al ritmo de los sones propios de la región caribeña de Colombia, como la cumbia, el porro y el son.

Las cumbias, o cumbiambas, son nutridos grupos que van bailando al son de la cumbia, muy rítmica, pero lenta, en la que el hombre busca a la mujer, huidiza hasta que logra aceptarlo.

Los congos, que probablemente son los personajes más antiguos del carnaval, se distinguen por su gran tocado multicolor que los hombres llevan en la cabeza y una capa que les llega hasta el suelo adornada con flores y guirnaldas.

“Los congos son una danza guerrera que vino de las antiguas tribus del África, entró por los lados de Cartagena y la encontramos en los primeros carnavales aquí en Barranquilla”, dijo a Efe Edgardo Vergara, director de una de estas agrupaciones.

Los mapalés, son agrupaciones de descendientes africanos que bailan semidesnudos el mapalé, danza de apariencia sexual con un origen claramente africano que exige mucha fortaleza física a quienes la ejecutan.

Los garabatos son comparsas ataviadas con un impecable traje negro, blanco y rojo en las que los hombres son atacados por el diablo que no los quieres dejar gozar, pero ellos se trenzan en una lucha a muerte y logran vencerle para continuar la fiesta.

El son de negros, danza en la que descendientes africanos se pintan el cuerpo de negro y los labios de rojo, llevan un sombrero multicolor y bailan haciendo gestos y muecas en una clara alusión a la burla que hacían durante la esclavitud a los amos blancos.

Los diablos arlequines son un grupo de hombres con trajes multicolores y un sombrero con la cara del demonio que van bailando al ritmo de una especie de mantra y cada cierto tiempo lanzan bocanadas de fuego.

La gran mayoría de agrupaciones de adultos integra también a los niños, pero hay comparsas exclusivas de menores que garantizan el relevo generacional del Carnaval de Barranquilla.

El Rey Momo del Carnaval de Barranquilla, que es uno de los personajes más antiguos y tradicionales de la fiesta, estuvo acompañado por danzas como la de los coyongos y la de los Indios Farotos.

El Carnaval de Barranquilla, que paraliza toda la actividad comercial, industrial, académica, empresarial y financiera de esta ciudad, ya está llegando a su final a falta de la Gran Parada de Comparsas y la “muerte” de “Joselito Carnaval”.

En la Gran Parada de Comparsas desfilarán los monocucos, las marimondas y las negritas puloy, todos estos personajes que revelan el espíritu alegre de los barranquilleros.

“Joselito Carnaval”, representante del espíritu de la fiesta, “muere” el próximo martes “víctima” de los excesos con el festejo y el licor. Sus viudas y plañideras lo rezarán y enterrarán para que renazca al próximo año con el nuevo carnaval.