Con 35 años en el Capitolio

Para Mercedes Flores, las ganas de trabajar sin descanso la han favorecido

SACRAMENTO.- Mercedes Flores llegó por suerte a trabajar cuando le avisaron de una vacante pero se quedó 35 años en el Capitolio Estatal donde empezó como recepcionista y ascendió a jefa de equipo de varios de los más importantes legisladores del estado.

“Nunca en mil años me imaginé que llegaría a trabajar en el Capitolio”, exclamó Mercedes Flores quien en diciembre pasado se jubiló.

Como tampoco se imaginó que sería la productora de cientos de leyes que hoy rigen California. Algunas han ayudado a salvar vidas como las que obligaron a quienes transportan trabajadores agrícolas a no quitarle los asientos a las camionetas Van y a ponerles cinturones de seguridad.

Hija de un ex bracero, Mercedes Flores llegó de México, al año tres meses de vida, pero como ella misma dice, “jamás” mientras trabajaba a los diez años en la pisca de ciruela, durazno y aceituna se imaginó una vida de trabajo en el epicentro político del estado.

Comenzó como recepcionista con Bill Greene, el primer senador afroamericano que tuvo California. Éste le dio la oportunidad de ser secretaria de legislación en una época en que los latinos eran contados.

Pero fue el ex senador y ex asambleísta demócrata Tom Hayden quien estuvo casado con la actriz Jane Fonda quien le vio potencial.

“Hayden me dijo, pienso que tú puedes hacer más. Y me asignó para hacerme cargo de mi primer proyecto de ley que consistió en hacer un delito grave que se le dieran pastillas para dormir a las personas con el fin de violarlas”.

Trabajó con legisladores como Dennis Cardoza y los fallecidos Marco Firebaugh y Jenny Oropeza. Sin embargo, quien realmente le dio la oportunidad de ascender fue el senador demócrata del Valle Central, Dean Florez.

Con Florez produjo entre 20 y 25 nuevas leyes por año siendo las más importantes las relacionadas con los trabajadores del campo.

Fue el asambleísta independiente de Fresno Juan Arámbula quien finalmente hizo a Mercedes Flores, jefa de su equipo de trabajo.

Con el asambleísta demócrata de Artesia, Tony Mendoza, tuvo a su cargo la creación de un proyecto que se convirtió en la primera ley a nivel nacional que prohibió los grasas artificiales relacionadas con el aumento de colesterol, la obesidad y los ataques al corazón.

“Nos llamaron personas de todo el mundo, Europa y hasta Australia”, recordó con la voz entrecortada a punto de las lágrimas.

Al hacer un recuento de su paso por la legislatura estatal, relató que los legisladores a pesar del bajo nivel aprobatorio que tienen en las encuestas, “no son malas personas” . Y casi todos quieren hacer algo por sus comunidades.

El problema que ve son los periodos legislativos que ponen límites de tiempo a su gestión, seis en la Asamblea y ocho en el Senado. “Antes los legisladores duraban 25 y 30 años y conocían muy bien el proceso legislativo. Hoy no saben nada. Los cabilderos proponen los proyectos de ley y ellos aceptan”.

Lo peor, consideró es que muchos se traen a sus amigos como jefes de su equipo de trabajo y no saben nada de leyes, lo que empeora los resultados.

Mercedes Flores atribuye su ascenso en el Capitolio a las ganas que tenía de superarse y a que trabajó sin horario alguno. “Muchas veces iba por mis dos hijas. Y mientras ellas jugaban en la oficina, yo trabajaba por la noche”, platicó.

A casi dos meses de haberse jubilado, Mercedes Flores comienza a habituarse a no ir todos los días al Capitolio. ” Al principio no hallaba mi lugar pero hoy estoy contenta porque voy a poder dedicarme a ser tutora de niños en los barrios pobres y quizá consiga un trabajo tres días a la semana, apoyando campañas de candidatos. Me gusta mucho la política”, dijo riendo.