Restaurantes podrán servir a los perros

Restaurantes podrán servir a los perros
Princess con su amo ayer en el Lazy Dog Café de Torrance, donde los clientes de cuatro patas son bienvenidos.
Foto: Ciro Cesar / La Opinión

Una nueva política del Condado de Los Ángeles permite que los perros puedan acompañar y comer en los restaurantes con sus dueños.

El Departamento de Salud Pública del condado emitió ayer nuevos reglamentos que indican que los clientes pueden tener a sus perros en los patios de los restaurantes mientras ellos comen, pero se les prohíbe sentarlos a la mesa o darles de comer en los platos designados para personas.

El Dr. Jonathan Fielding, director del departamento, explicó que la idea detrás de esta iniciativa es promover que las personas caminen con sus mascotas y que no se sientan limitados a disfrutar de una comida.

“Ahora en la mañana le dije a mi perro que podremos salir a comer y él me respondió que él me invitará a cenar”, dijo Fielding en tono de broma, quien añadió que algunos dueños de restaurante han expresado su interés en abrir sus negocios a los amantes de los caninos.

El Supervisor Don Knabe, quien aún siente la muerte de su último perro, dijo que esta nueva normativa municipal es una buena herramienta para que los dueños de restaurantes atraigan a más personas.

“El dueño del restaurante tiene la última palabra. Es opción de él si decide recibir a los perros en su establecimiento”, manifestó Knabe en el patio de Lazy Dog Café, un restaurante en Torrance que desde ayer ya recibe a los acompañantes con cuatro patas.

Para el dueño del Lazy Dog Café, Chris Simms, esta es una oportunidad que posiblemente atraerá a más clientes.

“Ha sido un placer trabajar con el Departamento de Salud Pública para lograr que los patios de los restaurantes sean más acogedores para nuestros clientes. Ahora el mejor amigo del hombre puede descansar a un lado de dueño, lo que capta el espíritu de nuestro restaurante Lazy Dog Café, un lugar en donde los perros y sus dueños pueden sentirse cómodos”, dijo Simms.

Fielding subrayó que las normativas son claras de lo que se permite. Por ejemplo, el restaurante debe tener disponible una entrada adicional hacia la zona designada para los perros y sus amos. No podrán entrar por la puerta principal.

Tampoco se permite que se prepare ningún tipo de comida en el patio del establecimiento ni que los empleados tengan contacto directo con las mascotas.

Otra regla es que la comida y agua que se le sirva a las mascotas deben ser en platos desechables.

En el caso en que haya algún accidente como orines, excrementos o vómitos, la administración del establecimiento debe ordenar la limpieza inmediatamente.

“Los reglamentos han sido establecidos para proteger la salubridad de la comida y asegurar la salud de los clientes. Le pedimos a todos los dueños de perros que sigan las indicaciones para que tengan la mejor experiencia posible mientras disfrutan con sus perros”, acotó Fielding.

Los nuevos reglamentos entran en efecto inmediatamente para los restaurantes inspeccionados por el Condado de Los Ángeles. Esta normativa no se aplica a las ciudades de Pasadena, Long Beach y Vernon.