Deportan a Blanca Cárdenas

Está en Tijuana desde el miércoles y evalúa su futuro y el de su familia
Deportan a Blanca Cárdenas
Gerardo, esposo de Blanca, viajó a Tijuana. La pequeña Sofía no pudo ver a su madre porque no tiene pasaporte.
Foto: Suministrada

Blanca Cárdenas, la mujer que fue detenida la semana pasada cuando se negó a abandonar su hogar, fue deportada a el miércoles por la tarde a México por agentes de la Oficina de Control de Inmigración y Aduana (ICE).

Cárdenas cruzó la frontera de Tijuana, México, alrededor de las 7:00 p.m. Su esposo Gerardo Quiñones viajó la misma tarde para encontrarse con ella.

Cárdenas fue arrestada el miércoles pasado cuando agentes de la policía llegaron a su hogar en North Hollywood con una orden de desalojo. Su casa había sido embargada por el Banco de América y vendida a un nuevo propietario. Cárdenas había presentado bancarrota y creyó que estaba amparada por la ley y podía permanecer en su hogar. Cárdenas fue enviada a la cárcel de la corte de Van Nuys. El viernes pasado, un juez de Van Nuys autorizó su liberación sin fianza, pendiente de la decisión del Sheriff. Cárdenas es indocumentada y tenía una orden de arresto previa de ICE.

“Fue una experiencia horrible”, dijo Cárdenas en conversación telefónica desde Tijuana. “Pero estoy tranquila por el apoyo y la fuerza que me ha dado tanta gente”.

Cárdenas nunca antes había estado en la cárcel. “Sólo quiero volver ver a mi hijita”.

Cárdenas y su esposo son padres de Sofía, una niña de 17 meses, que no pudo viajar a encontrarse con su mamá porque no tenía pasaporte. Los padres esperan que les entreguen el documento este fin de semana, para que ella pueda viajar y reencontrarse con su mamá que no ve desde el día del desalojo.

“Quiero agradecer a la gente por el apoyo que me están dando y aprovechar la oportunidad para denunciar las injusticias que se cometen”, señaló Cardenas. “Especialmente los bancos que les sacan las casas a la gente”.

Familiares y activistas de las organizaciones Fundación Buen Hogar, Hermandad Mexicana Panorama City, American Outreach y Occupy LA han estado en campaña desde un comienzo y enviaron 400 cartas a diferentes miembros del gobierno pidiendo el regreso de Cárdenas.

“No le dieron chanza”, señaló Ricardo Ramírez, de la Fundación Buen Hogar. El activista dijo que Cárdenas tenía derecho a una audiencia con el juez, pero que tal derecho le fue negado.

Dichas organizaciones protestaron ayer por la deportación de Cárdenas.

Según la vocera de ICE, Virginia Kice, Cárdenas tenía una orden de detención solicitando que fuera entregada a las autoridades de inmigración ya que había sido deportada en 2002.

Según Kice, ICE prioriza la deportación de personas indocumentadas que hayan cometido crímenes, grandes violaciones inmigratorias o que hayan sido deportadas del país con anterioridad.

Cárdenas se está quedando en casa de un amigo de Tijuana, pero aún no sabe que es lo que va a hacer.

“Estuvimos todo el día ocupados con entrevistas y todavía no pudimos sentarnos con Gerardo (su esposo) para hablar del futuro”.

Todas las pertenencias de la familia quedaron en su hogar, al ser desalojados.