Escoge tu Certificado de depósito ideal

No tienen nada que ver con los CDs musicales, pero si seleccionas el CD bancario que más te conviene, pondrás tu dinero a cantar…

No son muchas, pero todavía hay personas que no tienen la menor idea de lo que es un CD, y pierden buenas oportunidades de ganarle algo a sus ahorros y tener su dinero a buen resguardo -seguro de las bajas de la economía- porque no conocen a fondo este recurso financiero que, en ciertas circunstancias y para ciertas personas, resultan excelente.

Cuando compras, o abres, un CD, la suma que inviertes debe permanecer guardada, sin que tengas acceso a ese efectivo, entre tres meses a cinco años, o más. Cuando llega el momento en que el CD “madura” (es decir, que se cumple el término de tiempo por el que hiciste el trato de mantenerlo depositado en una institución financiera y sin tocarlo), recibes el dinero que invertiste al principio, más -y aquí es donde viene lo bueno- el interés que esa cantidad ha acumulado a lo largo del período de maduración. Naturalmente, si extraes el dinero del certificado antes del tiempo acordado, casi seguro que tengas que pagar una penalidad, o perderás parte del interés que el depósito ha ganado.

Aunque un Certificado de Depósito no te dará jamás ni la sombra de las ganancias que pudiera lograrse con las acciones bursátiles, o ni siquiera con los fondos mutuos y los bonos -porque con lo bajos que están los intereses, están produciendo una ganancia muy mínima-, sí es la más segura de las inversiones. Es ideal para aquellas personas que, por su carácter, su edad, su cercanía a la jubilación o su situación económica personal, no pueden tolerar la incertidumbre de una inversión que -aunque quizás tenga grandes rendimientos potenciales- constituye un riesgo, como son los fondos mutuos, la compra directa de acciones, etc.

Además, a diferencia de otras inversiones, los CDs -al igual que las cuentas corrientes y de ahorro- también están asegurados por el gobierno federal. Por eso con el CD prácticamente no existe el riesgo; desgraciadamente, con él tampoco existe la agradable sorpresa de multiplicar notablemente -gracias a un buen período de alza financiera- tu inversión inicial, como sí sucede con, digamos, los fondos mutuos. Al final del período de maduración recibirás, con bastante precisión, la cantidad de dinero que el banco te dijo al principio que ibas a recibir. Ni más ni menos.

Además de la tolerancia hacia el riesgo que cada persona tenga, lo apropiado de un CD tiene mucho que ver con las expectativas y el período de la vida en que se encuentre cada persona. Sobre todo, pregúntate: ¿me resultará ventajoso este certificado? Un CD de alto rendimiento y largo plazo, con una fecha de maduración de quince o veinte años puede resultarle conveniente a una persona joven a la que le quedan muchos años de ganancias por delante y quiere diversificar sus finanzas. Pero puede ser muy poco conveniente para aquélla a la que le quedan unos cuantos años para jubilarse.

Para adaptarse a las muy diversas opciones de las finanzas actuales, los Certificados de Depósito modernos se han hecho más complicados. Antes, los CDs se compraban a través de bancos solamente, y ofrecían exclusivamente tasas de interés fijo; hoy día, también se pueden adquirir en firmas de corretaje.