Alarma por un nuevo cohete

Rusia considera que Norcorea va a crear gran inestabilidad en toda la región

Alarma por un nuevo cohete
Lanzamiento de un cohete 'Unha-2' en 2009. Ayer, Pyongyang anunció que lanzará un satélite mediante otro cohete de largo alcance .
Foto: EFE

MOSCÚ, Rusia (EFE).- Rusia expresó ayer su alarma ante el anuncio de que Corea del Norte lanzará en abril un satélite con ayuda de un cohete de largo alcance, al considerar que contribuirá a la inestabilidad en toda la región.

“Llamamos a Pyongyang a que no se enfrente a la comunidad internacional y se abstenga de pasos que agraven la situación en la región”, indicó la Cancillería rusa en un comunicado.

Rusia cree que Corea del Norte debe renunciar a acciones que “planteen nuevas dificultades para el reinicio de las negociaciones a seis bandas sobre el conflicto nuclear en la península coreana”.

“Es bien conocido que la resolución 1874 del Consejo de Seguridad de la ONU exige a Pyongyang que renuncie a todos los lanzamientos con tecnología de misiles balísticos, independientemente de que se trate de cohetes con fines militares o de portadores civiles”, apunta.

La nota oficial subraya que “Rusia nunca ha negado el derecho soberano de Corea del Norte a la exploración pacífica del espacio exterior”.

Además, Moscú llamó a todas las partes implicadas en el arreglo del conflicto nuclear en la península coreana a que “demuestren la máxima moderación”.

“La reanudación del proceso negociador a seis bandas y el arreglo político de los problemas existentes en la región son el único camino (…) para el gradual levantamiento de las sanciones impuestas por el Consejo de Seguridad a Corea del Norte, incluido el derecho al lanzamiento de cohetes civiles”, indica.

Corea del Norte anunció ayer a través de su agencia KCNA que lanzará en abril el satélite de observación terrestre Kwangmyongsong-3 con motivo del centenario del nacimiento del fundador del país, Kim Il-sung, que se celebra el 15 de abril.

El anuncio se produce justo después de que Corea del Norte, bajo el nuevo liderazgo de Kim Jong-un tras la muerte en diciembre de su padre, Kim Jong-il, se comprometiese con EEUU a imponer una moratoria de sus programas nucleares y de misiles a cambio de ayuda humanitaria.

El régimen estalinista ya lanzó en abril de 2009 el cohete Taepodong-2 con el satélite de comunicaciones Kwangmyongsong-2, lo que le valió la condena internacional, que interpretó que se trataba del ensayo encubierto de un misil balístico de largo alcance.

En aquella ocasión el Kremlin advirtió a Pyongyang de que no se “quedará con los brazos cruzados” en caso de que los ensayos nucleares o lanzamientos de misiles norcoreanos amenacen a los habitantes del lejano oriente ruso.

Rusia, que comparte con Corea del Norte una frontera terrestre de apenas 20 kilómetros, es uno de los seis participantes en las conversaciones nucleares multipartitas junto a ambas Coreas, China, EEUU y Japón.