Cocinar es su ‘mole’

Rocío Camacho alcanza el cenit culinario

Rocío Camacho
Rocío Camacho
Foto: suministrada

Desde niña a Rocío Camacho le gustaba meterse en la cocina.

Pero como su mamá no la dejaba meterse frecuentemente limitando su aprendizaje culinario, lavar los platos era la excusa que la oaxaqueña utilizaba para estar cerca de las cazuelas y todos los condimentos.

“Yo vengo de familia de cocineros. A mi mamá le decían ‘la molera'”, dijo orgullosa, quien a sus 42 años es ahora dueña de dos restaurantes en esta región.

A pesar de la crisis económica mundial, la experta en moles gourmet abrió sus restaurantes Rocio’s Mole de los Dioses en Bell y Sun Valley en los últimos cuatro meses.

“Yo como soy positiva siempre he pensado bien. Quería algo que fuera económico, con comida sana y natural” comentó sobre su objetivo.

La madre de siete hijos, no todos biológicos, se dedicó durante 16 años a cocinar en diferentes restaurantes locales como La Huasteca y La Casita Mexicana, donde alimentó uno de sus propósitos.

“Fue mi sueño [abrir un restaurante] pero se me hacía tan difícil. Fue todo un proceso pero como tengo la experiencia lo hice”, agregó.

En esos establecimientos obtuvo la experiencia necesaria pero también se encontró con obstáculos creativos. “Aunque trabajé con muchas compañías no te daban tanta libertad en lo que podías hacer con las recetas”, aseguró.

Camacho terminó creando más de 40 recetas con mole y platillos vegetarianos, y basados en la comida mexicana prehispánica, para su debut como empresaria. “Uno llega aquí [a este país] con muchos sueños y yo me conformaba con cualquier cosa”, dijo.

Con esa perspectiva humilde y emprendedora, aseguró que ha aprovechado todas las oportunidades que se le han presentado a nivel laboral y personal.

“Mi descendencia es indígena; no fuimos de dinero pero tuvimos una niñez bonita”, compartió la hermana de nueve.

A pesar de que no tuvo una una estufa o un horno de juguete de pequeña, su pasión por la cocina siempre estuvo presente. Tras tomar unos cursos culinarios en México, comentó, se dio cuenta que “yo ya traía el sazón”.

Sus restaurantes son solo el inicio de su larga lista de proyectos. “Tengo muchas metas, [como] tener niños de escuelas culinarias que aprendan de mí para que no se pierdan las recetas mexicanas, tener una cadena de restaurantes y escribir un libro”, aseguró.