Despiden con honores al popular muralista Francisco Mendoza

El legado que deja el artista en el vecindario de Pilsen impactará a las futuras generaciones
Despiden con honores al popular muralista Francisco Mendoza
Al muralista Francisco Mendoza le encantaba la flor del alcatraz, esta fue su última pintura.
Foto: Belhú Sanabria / La Raza

Chicago – Jamás presagió que se trataría de su última obra de arte, pues cada vez que recobraba fuerzas colocaba sus pinturas sobre la mesa de trabajo y le sacaba punta al lápiz para trazar sus bocetos.

Así como el famoso artista holandés Vincent Van Gogh tuvo como flor predilecta el girasol, para Francisco Mendoza, muralista y mosaiquista del vecindario de Pilsen, la flor favorita era el alcatraz. Justamente, una muestra al óleo de aquella flor, elaborada en diciembre de 2011, fue la que concluyó una carrera de pasión por el arte de más de 40 años.

A Mister (Mr.) Mendoza como también lo llamaban de cariño sus alumnos le fue diagnosticado mieloma múltiple (es un tipo de cáncer de la médula ósea) el 6 de abril de 2010 y esta letal enfermedad fue la que también lo hizo dejar la docencia en la escuela primaria José Clemente Orozco ese mismo año. Sin embargo, el optimismo y su gran sentido del humor no le arrancaron nunca las ganas de aferrarse a la vida.

SE EXPONEN CUADROS DEL MURALISTA

En su última entrevista con La Raza en enero de 2011, Francisco Mendoza dijo que la pintura era para él como un idioma, una forma de expresión. Y porque venía de una familia de artistas y músicos, otra de sus pasiones era tocar la trompeta. “Me gusta la obras que reflejan a México antiguo, los rostros, los cuerpos, además de temáticas surrealistas”, destacó en aquel entonces el artista.

Otras de sus obras cúspides: el diseño de la fachada de la escuela primaria José Clemente Orozco, la dirección del mosaico de la calle 18 y Paulina titulado ‘Homenaje a las Mujeres de México’, entre otras.

A mi hermano le gustaba admirar el trabajo de otros artistas, para él ellos tenían un talento especial. Sin embargo, sus colegas no dejaban de destacar sus destrezas, nunca se jactaba de nada, siempre fue un hombre sencillo”, comentó Juanita Mendoza, hermana del fenecido, a La Raza.

Durante sus 25 años de docencia, Francisco Mendoza vio pasar por sus aulas a muchas generaciones, pues llegó a tener como alumnos a los hijos de quienes fueron sus estudiantes.

Y parte de estas jóvenes generaciones fueron quienes llegaron hasta el Museo Nacional de Arte Mexicano para participar del velatorio de Mendoza el 16 de marzo.

Miguel Guevara, recuerda que fue Mendoza quien le enseñó a pintar a la edad de 6 años, en la escuela primaria José Clemente Orozco.

Constantemente estaba haciendo proyectos en la escuela enseñando a otros niños. Estuve en contacto con él todo el tiempo, puesto que elaboré hace dos años un proyecto de historia basado en su arte alrededor de Pilsen. Siempre será recordado por su talento y por su gran sentido del humor, es por eso que hoy en su velatorio vine a darle el último adiós”, dijo a La Raza este joven de 18 años.

Mercedes Díaz también estudió en la escuela José Clemente Orozco. Ella no pudo contener las lágrimas al recordar el gran impacto que este muralista significó en su vida.

Cuando mi hermano murió me sentía triste sin saber qué hacer, Mr. Mendoza me ayudó a elaborar una muestra en honor a mi hermano que se expuso en un café de Pilsen y hasta logró venderlo, para mí fue un gran mentor y amigo”, testificó Díaz.

Francisco era una persona bien reservada con los asuntos personales de sus alumnos, por eso confiaban mucho en él, tampoco compartía con nosotros lo que hacía por ellos”, dijo Juanita Mendoza.

El lunes 12 de marzo de 2011, Francisco Mendoza falleció a los 53 años. La noticia corrió como pólvora en el vecindario de Pilsen y las actividades que se realizaron en su nombre, a las que asistieron miembros de la comunidad, artistas y estudiantes que vinieron hasta del interior del país, dejaron en claro lo que significó para la comunidad esta lamentable pérdida.

Este popular artista hispano ya no estará más con nosotros, pero su legado e impacto perdurará en las futuras generaciones. Sus murales y mosaicos, hoy por hoy, arropan el vecindario de Pilsen. Hasta siempre Mr. Mendoza.

Pinturas de Francisco Mendoza y de su sobrino James Larralde se expondrán todo el mes de marzo y abril en el café Jumping Bean, en el 1439 W. 18th, en el barrio de Pilsen.