Una ley para cambiar

El Consejo de Federaciones Mexicanas en Norteamérica (COFEM) tiene la misión de mejorar la situación de los inmigrantes latinos en California, y por eso nos preocupa una nueva ley que entrará en vigencia el 1 de julio del 2012.

El año pasado se aprobó un proyecto de ley requiriendo que los concesionarios de autos les otorguen a los compradores de autos usados un informe del Sistema de Información de Titulares de Vehículos Automotores, conocido como NMVTIS. Cuando se aprobó, los patrocinadores de la ley sostenían que esto protegería a los consumidores para que no compren vehículos peligrosos. No estamos de acuerdo.

La nueva ley les da a los compradores de autos un sentido falso de seguridad, porque el NMVTIS nunca fue diseñado para que los vendedores lo usen como una herramienta de venta. El NMVTIS es un programa del Departamento de Justicia que les ayuda a los agentes de seguridad a luchar contra el fraude de vehículos.

Si un vehículo tuvo un accidente que no requirió un salvataje total, el NMVTIS probablemente no tenga ninguna información. Si el vehículo requirió reparaciones significativas, el NMVTIS probablemente no tenga ninguna información. Y si un auto tuvo alertas sobre el despliegue de airbags, el NMVTIS probablemente no tenga ninguna información. Si la meta es ayudar a los consumidores a comprar vehículos más seguros, ¿no debería la ley informar a los consumidores sobre la historia de accidentes de un vehículo?

El resultado de esta ley, bien intencionada pero defectuosa, es que California puede convertirse en un mercado menos seguro para los consumidores que quieren comprar autos usados. Es así: ahora los consumidores tendrán información incompleta que los puede llevar a comprar un vehículo que no es seguro.

Vendedores inescrupulosos les dirán a los compradores que el NMVTIS es un “informe oficial del gobierno”. Una vez que el consumidor compre un auto que no es seguro y enfrente dificultades, será demasiado tarde.

Para las familias trabajadoras, un auto es esencial en sus vidas. Un auto usado con daños no reportados puede perjudicar a muchas familias que dependen del auto para ir a trabajar y llevar sus hijos a la escuela. Y los hispanos y afroamericanos en California enfrentan un riesgo aun mayor porque son más propensos a comprar autos usados y más propensos a comprarlos en concesionarios independientes pequeños. Solamente en el 2011, las minorías de California compraron más de dos millones de vehículos usados.

Pero hay una solución, y ésta es la razón por la cual COFEM apoya el proyecto de ley SB990 del Senador Juan Vargas -la Ley de Seguridad de Autos Usados. Esta medida solucionaría el problema y aseguraría que los consumidores no reciban un informe incompleto del gobierno sino informes más exhaustivos incluyendo más información sobre el vehículo y su historia.

Estos cambios harían que el informe NMVTIS sea más completo y que los compradores de autos puedan elegir entre otros informes confiables. Por eso en COFEM queremos que esta nueva ley se modifique antes de que entre en vigencia.