Presión al transporte

El nuevo debate sobre la ley de transporte, tiene al Congreso de manos atadas, mientras cientos llegan al Capitolio en busca de acción

Presión al  transporte
Faltan nueve días para que el financiamiento del gobierno a proyectos de transporte se congele en todo el país.
Foto: AP

WASHINGTON, D.C.- Faltan tan sólo nueve días para que el financiamiento del gobierno a proyectos de transporte se congele en todo el país. El nuevo debate sobre la ley de transporte, tiene al Congreso de manos atadas, mientras cientos llegan al Capitolio en busca de acción.

Como un caos, así describen expertos el panorama en el sector de construcción e infraestructura, si legisladores no logran llegar a un compromiso pronto. Pero por ahora, las esperanzas son escasas.

“Si se llega a un punto muerto, como ocurrió el verano pasado, miles de personas se quedarán sin trabajo. Los trabajadores de gobiernos estatales cuyos salarios dependen del Departamento de Transporte, deberán someterse a permisos sin goce de sueldo”, explicó Donna Cooper experta en política económica del Centro para el Progreso Americano.

“Todos los proyectos asociados a fondos federales serían detenidos y por ende los trabajadores de la construcción asociados a ellos. Durante un año, la ley de carreteras federales pone a trabajar a un millón de personas”, agregó.

La semana pasada el Senado aprobó una nueva ley de transporte que financia al sector por 2 años. Esta propuesta tiene particular importancia para California. Uno de los planes que se espera sea beneficiado con el nuevo proyecto de ley es la iniciativa 30/10 o “América avanza rápido”. Esta pretende acelerar el plan local de Los Ángeles de 40 mil millones de dólares, para ampliar redes de trenes y autobuses expresos en la ciudad.

La directora del Consejo de Política Doméstica de la Casa Blanca, Cecilia Muñoz, insistió en la necesidad de llegar a un acuerdo. “La ley de transporte es esencial. [?] Es vital en el corto plazo por los trabajos que la industria requiere . Es frustrante ver que existen dudas al respecto”, comentó.

Bajo el liderazgo de la senadora Bárbara Boxer (D-CA) el proyecto se envió a la Cámara de Representantes en busca de un voto, pero hasta ahora, no hay resultados. En vez de iniciar negociaciones sobre la legislación, el presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner (R-OH) dio su respaldo a una propuesta que extendería los fondos del Departamento de Transporte por tres meses. El líder clamó por más tiempo para trabajar en un plan que financiaría el sector por los próximos cinco años.

Una opción que líderes demócratas ven como inviable y un juego político. “¿Por qué el congresista Boehner no ha hablado sobre este tema con Nancy Pelosi (D-CA) –líder de la minoría?”, se preguntó ayer Boxer, en una conferencia de prensa donde cuestionó las intenciones de líderes republicanos.

“La ley está lista para ser aprobada ahora. No es perfecta, pero lo que buscamos no es perfección, sino acción para crear empleos”, dijo el representante Steny Hoyer (D-MD) parte del liderazgo demócrata en la Cámara Baja.

Esta semana diversas manifestaciones en las afueras del Capitolio, además de llamados de líderes demócratas, han elevado los niveles de presión, pero el diálogo ni siquiera ha comenzado.

“No tenemos dinero y estamos tratando de tomar la postura de las familias estadounidenses e intentar gastar dentro de nuestros límites y así encontrar maneras innovadoras de abordar las necesidades de transporte y demandas en el futuro”, aseguró en un discurso en el Congreso, el líder republicano Eric Cantor (R-VA).

De acuerdo a la Autoridad Metropolitana de Transporte del Condado de Los Ángeles, existen una serie de proyectos locales que pueden ser acelerados a través de los fondos contemplados en la legislación del Senado, los que tienen un costo total de 25 mil millones de dólares.