Boricuas enfrentados por el Distrito 2

Boricuas enfrentados por el Distrito 2
Tony Ortiz busca un segundo término en el Concejo de Orlando.
Foto: La Prensa

Una mujer puertorriqueña está decidida a derrocar al expolicía Tony Ortiz de su escaño en el Distrito 2, que representa una de las zonas hispanas más vibrantes en Orlando.

Aún con toda su diversidad y colorido, el corredor de la 436 enfrenta grandes retos para escapar totalmente del estigma que la encasilla como una comunidad empobrecida y marginada.

Actualmente la ciudad ha designado millones de dólares que serán utilizados para cambiar la estética de las infraestructuras como las aceras, elevados de carreteras y mejoras a los alumbrados.

Y a pesar de que los crímenes violentos han descendido en la zona en un 33% desde que Ortiz asumió como comisionado hace cuatro años, su contrincante insiste que no es suficiente.

“Aquí se reporta vandalismo, robos a vehículos, puntos de droga”, dijo Vienna Avelares. “Somos clase pobre y trabajadora pero eso no significa que seamos el elemento criminal”.

A cuatro días de asumir el poder, Ortiz conformó una coalición de agencias, entre ellas el Metropolitan Bureau of Investigation (MBI), logrando clausurar cuatro negocios que operaban como restaurantes y que se dedicaban al trasiego de narcóticos.

“Nos enfocamos en las clínicas de metadona y terminaron mudando operaciones”, afirmó el también boricua Ortiz.

Una de las propuestas de campaña de Avelares es traer una estación policíaca a la Semoran. “No queremos una oficina satelital que esté siempre cerrada y a donde un policía solamente se detenga a realizar un informe”.

En su cruzada, Avelares a diario repite la misma rutina: va puerta por puerta a las cuatro de la tarde buscando votos junto a su equipo. Durante los fines de semana visita iglesias, supermercados, gasolineras y parques.

“La apoyo por ser mujer. Tiene grandes ideas para nuestra comunidad, que siempre después de las elecciones es olvidada”, dijo Trini Quiroz, activista y residente del distrito. Quiroz aclaró ser amiga de Ortiz, aunque no lo apoya en sus esfuerzos de re-elección.

Es la primera vez que Avelares, retirada de la Universidad de la Florida Central y quien ha vivido 15 años en el distrito, califica como candidata en una contienda no partidista por un cargo de servicio público.

Las elecciones municipales serán el 3 de abril y una segunda ronda, de ser necesaria, está pautada para el 1ro de mayo.

“A mí me puso el pueblo. Fueron 750 firmas que logramos. Es algo de lo que me siento sumamente orgullosa”, dijo la boricua.

Por otro lado, Ortiz habla de uno de sus más entrañables proyectos: los programas extracurriculares para niños y recalca el haber asegurado $2.4 millones del Departamento de Transporte para la revitalización del vecindario.

“La iniciativa no solamente le dará una nueva fachada a la entrada principal de la ciudad sino que atraerá empresas y eso se traducirá en empleos”, dijo.

Ortiz cuenta con el apoyo de varios sindicatos municipales, entre ellos la Policía y Bomberos de Orlando. “Que hable de falta de seguridad en Semoran es un acto de desesperación”, arremetió Ortiz. “Mis logros hablan por sí solos”.