Cítricos de California en grave peligro

Un árbol de Los Ángeles fue detectado con la peligrosa bacteria
Cítricos de California en grave peligro
La enfermedad se llama huanglongbing y en los lugares donde ha aparecido ha provocado graves pérdidas.
Foto: AP

FRESNO, California.- Una enfermedad que ha matado millones de árboles de cítricos y que ha dejado pérdidas de miles de millones de dólares desde Florida hasta Brasil ha sido detectada en California, a pesar de los numerosos esfuerzos de esta industria por mantenerse a salvo.

Luego de una semana de pruebas, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos confirmó el viernes que el “citrus greening” fue detectado en un árbol híbrido de limón y toronja en un barrio del condado de Los Ángeles. Todas las ventas y envíos de cítricos a 5 millas a la redonda de donde fue encontrado el árbol enfermo fueron suspendidos el sábado.

La enfermedad amenaza no solo a la industria de casi dos billones de dólares anuales de California, sino también a cientos de miles de personas que tienen sus árboles en los patios de sus casas.

Esta enfermedad, considerada como la más dañina que existe para los cítricos se llama huanglongbing, dijo el doctor Robert Leavitt, del Departamento de Alimentos y Agricultura de California. “Ha estado presente en todas las grandes zonas productoras de cítricos del mundo con excepción de las del estado de California”.

La enfermedad, provocada por una bacteria, también conocida como huanglongbing, es llevada por un psílido asiático que ataca el sistema vascular del árbol, provocando que la fruta se agrie y eventualmente termina matando al árbol. Los árboles ya infectados, se convierten en transmisores de la enfermedad.

Las autoridades estatales están trabajando en crear una cuarentena que podría extenderse hasta el norte del condado de Orange. La granja comercial más cercana se encuentra a unas 14 millas del árbol infectado.

Esta enfermedad ha sido una amenaza para los productores de cítricos desde que en el 2008 se detectó la primera bacteria en el condado de San Diego, que había llegado procedente de México.

A pesar de 25 años de investigaciones a nivel mundial, no hay un control biológico o genético que permita que la fruta sea inmune a esa amenaza.