Asesinar a policías es “la moda” en Caracas

Cada vez son más los uniformados que son atacados para robarles sus armas de fuego
Asesinar a policías es “la moda” en Caracas
Se incrementan los delitos de robo.
Foto: Archivo

Caracas – Policías de Caracas se han convertido en blanco de los antisociales, y al menos 30 efectivos de diferentes cuerpos “de seguridad” han sido asesinados este año mediante el uso de armas de fuego, aseguró hoy un experto en criminología.

“Esto es algo insólito. Venezuela se convirtió en un país donde la inseguridad afecta por igual tanto a los ciudadanos corrientes, como a quienes tienen el deber de protegernos”, precisó el abogado Javier Gorriño, en diálogo con Notimex.

Gorriño, secretario administrativo del Consejo Metropolitano de Seguridad Ciudadana (CMSC), aseguró que los criminales han perdido el temor y el respeto que tenían por la autoridad en años anteriores.

“El policía se ha convertido en un objetivo, por su arma”, recalcó el criminólogo.

Explicó que cuando los grupos delictivos avistan a un policía al que quieren robarle el arma, prefieren dispararle antes de desarmarlo para evitar que el uniformado se defienda, y ya en 2011 fueron asesinados 84 agentes de la policía mediante esta práctica.

Otra de las razones que impulsa a los delincuentes a atacar a los policías es la fama que alcanzan entre hampones de la localidad en la que residen conocida como “cártel”, según estudios realizados por Gorriño.

“A mayor rango o competencia del funcionario, mayor será el estatus que obtendrá el homicida en el grupo del hampa al cual pertenezca y lo será mayor aún, de acuerdo al número de policías que haya asesinado”, dijo el analista.

Agregó que los agentes en la mayoría de los casos se resisten a que les roben el arma, porque si se las quitan el cuerpo policial para el que trabajan está obligado a abrirle un procedimiento que podría acarrear hasta su destitución.

“Ante esta situación los agentes policiales se encuentran en la encrucijada de perder su pistola o perder la vida y valientemente escogen esta última opción”, sentenció Gorriño.

La mayoría de los policías residen en zonas populares y sus viviendas, vehículos y familiares están identificados por los criminales locales, por lo que si un maleante quisiera disponer de un arma solo bastaría con esperarlo de regreso a casa, advirtió.

El especialista destacó los avances en Derechos Humanos que se han alcanzado en los últimos años, pero, sin embargo, ve con preocupación que en la mayoría de los casos, los derechos de los delincuentes están por encima de los del resto de la población.