Buscan al que atropelló a padre e hija

La Patrulla de Caminos de California (CHP) está buscando al conductor que escapó luego de haber atropellado a un padre y su niña, en Willowbrook
Buscan al que atropelló a padre e hija
Araceli Bernabé, que atestiguó el accidente, contó cómo el vehículo no se detuvo y arrolló a José Arriola, quien murió en el hospital, y a su hija Anjélica, que ayer continuaba en coma.
Foto: Ciro Cesar / La Opinion

La Patrulla de Caminos de California (CHP) está buscando al conductor que escapó luego de haber atropellado a un padre y su niña, en Willowbrook.

José Arriola, de 38 años, y su hija Anjélica, de siete, fueron atropellados el viernes por un SUV Cadillac Escalade de color blanco perlado, cuando cruzaban la esquina del bulevar Santa Ana y la avenida Watts, en ese vecindario del sur de Los Ángeles.

Araceli Bernabé, residente del área y testigo del accidente, contó que ella iba manejando con sus dos hijas por el bulevar Santa Ana, el viernes alrededor de las 5:30 p.m., cuando paró para cederle paso a los Arriola, que cruzaban la avenida Watts de norte a sur. La madre, Érica, iba unos pasos más atrás. Al ver acercarse el vehículo, el padre trató de proteger a su hija. El Escalade que se dirigía en dirección oeste no se detuvo, ni aún después de atropellar a las víctimas.

Bernabé contó que las víctimas quedaron atrapadas debajo del vehículo.

“Los arrastró por lo menos 30 pies”, dijo Alfredo González, otro vecino que presenció el accidente. “Y después siguió sin parar, incluso en el siguiente signo de Stop, de una cuadra más adelante”.

“Mis hijas presenciaron el accidente y esa noche no pudieron dormir”, señaló Bernabé. La testigo bajó de su auto para ayudar a las víctimas.

“La madre gritaba desesperada”, contó Bernabé. “Quería levantar a su niña y tuve que recordarle que era mejor no moverla hasta que llegaran los paramédicos”.

El Escalade sufrió daños en el parachoques derecho y parte del frente del vehículo y su emblema de Cadillac cayó en la escena del accidente, explicó Bernabé, quien recogió y entregó las partes del vehículo a la policía. Según una declaración de la CHP, el conductor es un hombre latino gordo de pelo corto y barba tipo chiva con camiseta blanca y una cadena dorada.

Los paramédicos llevaron al padre al Centro Médico Saint Francis de Lynwood, donde fue pronunciado muerto. La niña fue llevada al Hospital Memorial de Long Beach donde ayer permanecía en coma, en condición crítica.

Bernabé señaló que los autos siempre pasan por el bulevar Santa Ana y por la calle paralela 111 a toda velocidad, a pesar de tratarse de una zona de casas con niños jugando en frente. No existen lomas para detener a los vehículos. “Manejan como si estuviesen en la autopista”, dijo Bernabé. En la esquina del accidente se encuentra la escuela elemental Ritter, pero no tiene señales de tráfico, sólo cruce peatonal.

“Ponen guardias que cruzan a los niños durante la mañana, pero después tienen actividades después de la escuela y no hay nadie quien los cruce”, señaló González. Anjélica recién salía de la escuela.

Al cierre de esta edición anoche, la CHP, no había detenido al conductor.

Cualquier persona que tenga información que ayude a encontrar al sospechoso o al auto blanco con daños al frente, puede llamar al (310) 516-3355 o al (323) 259-2010.