Poe tiene nueva cara

En The Raven John Cusack da vida al legendario autor de novelas de terror góticas Edgar Allan Poe
Poe tiene nueva cara
John Cusack (izq.), como Edgar Allan Poe, y Samuel Hazeldine, quien da vida al asistente de su editor, en una escena de 'The Raven', que se estrena mañana.
Foto: Relativity Media

A John Cusack la idea de que es tipo “cool”, algo que sus fans aseveran con notable insistencia desde los años 80, no es algo que le preocupe.

“No pienso en eso… Pienso en hacer lo que quiero. Si la gente dice lo que realmente cree y hace lo que quiere, no actúan como idiotas y no hablan demasiado todo el tiempo…”, duda por un segundo durante su charla telefónica con La Vibra. “Quizás por eso…” John Cusack es “cool”.

Y ahora, la estrella de High Fidelity, de 45 años y nacido en Evanston, Illinois, en una familia artística -su padre era actor y director de documentales, mientras que sus hermanos Joan, Ann, Susie y Bill son todos actores- no solo es “cool”, también es Edgar Allan Poe en The Raven.

No se trata de una adaptación del famoso relato del celebrado autor americano, sino de una “reimaginación”, como se llama ahora, a su obra y vida. Es decir: una cinta de ficción que usa elementos de su vida y de sus trabajos literarios para crear un largometraje, mitad suspenso, mitad terror, donde él debe investigar una serie de crímenes inspirados en sus libros.

Cusack reconoció que aceptó intervenir en The Raven, que se estrena mañana, “tan pronto como recibí el guión”.

“Era Edgar Allan Poe. No hay muchos personajes como él. Supe que tenía que hacerla de inmediato. Agarró lo desconocido, el impulso religioso, y lo mezcló con el terror. Él fue quien creó el [género] del terror gótico”.

Para el protagonista de Bullets Over Broadway, 1408, Runaway Jury o Con Air, no existió diferencia alguna en su aproximación al personaje, en caso de que la película sí hubiera estado basada en hechos reales.

“No, de hecho no”, aseguró. “Porque todas las historias que tienen lugar en el pasado terminan siendo ficción. No es que realmente pasaran. Aquí tenemos elementos de fantasía, ficción, realidad… Mucho de lo que Poe dice y hace es muy realista, extraído de sus cartas. Hay mucha certeza histórica [en The Raven], tanto como fantasía”.

Para Cusack, Poe es consecuencia de la era en la que vivió (1809-1849). “Siempre ponía su dedo en lo que la gente temía de verdad”, detalló el actor. “[En aquella época] existía aún la esclavitud, la medicina no era buena, la tuberculosis estaba por todas partes, las ciudades estaban naciendo, pobreza reinaba, se estaba produciendo el desarrollo industrial…”.

“[Poe] escribió acerca de las fobias y fibias de los tiempos modernos. Básicamente escribió acerca de su era, y eso es algo que reflejamos en la película porque está basada en sus historias”, continuó.

Su interpretación del autor de The Black Cat y The Murders in the Rue Morgue es ciertamente histriónica.

“Poe era un personaje teatral”, afirmó Cusack al justificar su peculiar aproximación al personaje. “Sus padres eran actores y todos tenían un porte muy dramático. Él era muy consciente del efecto que tenía en la gente, y también era muy calculador. Era una especie de estrella de rock de su tiempo. No hay duda que era muy rimbombante”.

The Raven fue rodada por James McTeigue (V for Vendetta, Nina Assassin), en la ciudad de Budapest. Allí, expresó Cusack, “se pierde la impresión de lo que es uno mismo, así como la sensación de la época en la que uno vive. No estás en tu casa, no hay autovías… Estás en medio de ninguna parte, rodando casi siempre de noche… Sientes que estás en medio de un mundo distinto. Y eso ayuda mucho”.

El actor tiene varias películas pendientes de estreno, incluyendo No somos animales, del argentino Alejandro Agresti.

“He estado trabajado en la película durante en Suramérica el último año y medio… Estamos tratando de acabarla, de saber qué hacemos con ella”, reconoció sin aparentar querer hablar mucho más del proyecto.

Cusack, que ha trabajado sin parar desde su debut en 1983, acepta que en ocasiones debe aceptar proyectos, como 2012, simplemente porque son populares.

“Si haces esa clase de películas, te dan mucho dinero y con ese dinero puedes hacer muchas cosas y también te dan más oportunidades de seguir trabajando. Es un juego en el que hay que participar con Hollywood”, expresó.

“Si logras que tus películas hagan dinero para [los estudios] entonces te dejarán hacer las películas que realmente quieres hacer. Así es como funciona”, concluyó la estrella de Being John Malkovich y America’s Sweethearts.