Los protagonistas de 1992

Los protagonistas de 1992
Briseño Koon Wind Powell
Foto: FOTOS: AP

Segunda de

dos partes

Briseño, quien saltó sobre la espalda de King durante la golpiza (afirmó que era para mantenerlo en el suelo para que la golpiza finalizara), rompió filas con sus compañeros agentes y criticó duramente sus acciones. Un compañero policía mencionó que Briseño había dicho inmediatamente después del arresto de King que la situación había sido mal manejada por Koon, el sargento responsable. Durante su juicio penal testificó que Powell, quien había sido el que más había golpeado a King, estaba fuera de control y que la golpiza había sido excesiva. Absuelto de todos los cargos, tuvo dificultades para encontrar un nuevo empleo, y en un momento aceptó un empleo como guardia de seguridad. Se mudó de la zona.

Koon era el sargento de policía a cargo cuando golpearon a Rodney King. Un veterano con 14 años de experiencia en el LAPD que había sido elogiado en repetidas oportunidades por su trabajo, siempre ha sostenido que el arresto de King fue manejado correctamente. En su libro, Presumed Guilty: The Tragedy of the Rodney King Affair

(Presunto culpable: La tragedia del caso Rodney King), Koon responsabilizó a los medios y a las autoridades de la ciudad. Absuelto de cargos penales, más adelante fue procesado por violar los derechos civiles de King y condenado a 30 meses en prisión. Koon, 61, se jubiló después de la golpiza a King y vive en un suburbio de Los Ángeles.

Wind, un policía novato del que se tenía un muy buen concepto hasta la golpiza a King, se ve golpeando a King con su bastón en el video. Absuelto de todos los cargos, de todas maneras fue despedido por el LAPD y tuvo dificultades en los años siguientes para encontrar trabajo. Más adelante se inscribió en la universidad para estudiar leyes y se mudó a la zona centro-oeste.

Powell es el agente que se ve en el video golpeando a King más de 40 veces. Absuelto de cargos penales, fue procesado por violar los derechos civiles de King y condenado a 30 meses en prisión. Powell, que vive en el área de San Diego, ha dicho que no hablará más sobre el incidente.

Green fue uno de los héroes más grandes de los disturbios. El conductor de camiones negro estaba mirando por televisión, desde su casa de Los Ángeles, el despliegue de violencia, cuando vio la agresión a Denny y se dirigió rápidamente al lugar. Ayudó a cargar a Denny en la cabina del camión y lo condujo al hospital, lo que le salvó la vida. Más adelante, a pesar de las amenazas e insultos de la comunidad, testificó contra los agresores de Denny. Desde entonces Green y su familia se mudaron a un suburbio al este de Los Ángeles y no contestó los mensajes pidiendo que hiciera comentarios. En el 10° aniversario de los disturbios, dijo a Los Angeles Times: “Puedo decirle a mis hijos que el color está afuera, no adentro. Para mí, di vuelta completamente la justicia y les mostré que no todas las personas negras son iguales como creían”.