“¡Azúcaaa!” Biggie Smalls promueve sazón cubano en Brooklyn

La imagen del rapero fallecido hace 15 años invita a visitar el restaurante Café Habana
“¡Azúcaaa!” Biggie Smalls promueve sazón cubano en Brooklyn
Parte del mural del ídolo de Brooklyn, Biggie Smalls.
Foto: Especial / EDLP / Jesse Rogers

“Difundamos el amor, ciudadanos de Brooklyn”.

Esta exhortación del primer éxito del difunto rapero Biggie Smalls se encuentra en los muros de los edificios y espacios públicos a lo largo de Brooklyn. Durante años se pensó que iba a dirigida al amor entre los seres humanos, pero en días recientes cobró otro sentido… ahora la imagen del rapero inivita a difundir el amor, pero por el café y la comida cubana.

Así lo predica un mural del difunto artista en el edificio “Brooklyn Love”, en las calles Fulton y Lafayette. El mural, que lleva el título “Comandante Biggie”, retrata al difunto artista al estilo de la famosa imagen del revolucionario Che Guevara del fotógrafo Alberto Korda, y da la bienvenida a los clientes del popular restaurante Café Habana, que se alista a abrir una nueva sucursal en el edificio ahí este verano.

Lee Quiñones, un legendario artista de grafiti que colaboró en la realización del mural, relató al diario New York Times que la obra “rinde homenaje a Brooklyn y al legado de Biggie Smalls, mientras incorpora los ideales de Che Guevara y la revolución cubana durante los años 60”.

Aunque el rapero fantaseaba con convertirse en líder de una poderosa pandilla gángster más que volverse guerrillero, para Sean Meenan, el dueño del edificio, el mural de Biggie – cuyo nombre real era Christopher Wallace – rinde homenaje los valores universales de la justicia social.

El joven rapero captó la atención del mundo al lanzar su primer álbum en 1994, rapeando versos sobre la pobreza y las injusticias de los barrios pobres de Brooklyn salpicados de escenas de violencia y crimen. Aunque su mensaje de amor y justicia social quizás no llamaba a la revolución mundial, el comandante Biggie seguramente recordará – tal vez incómodamente para los que solo vienen a tomar su café – que aún queda mucho por hacer.