El regiomontano Marlon Show hace reír a Houston

Marlon llegó a Houston huyendo de la violencia en México y a pesar de que en Monterrey ya tenía un nombre establecido, no lo dudó dos veces en dejarlo todo para venirse a Estados Unidos.

El comediante regiomontano Marlon Show ha logrado ganarse un nombre en la escena de la comedia en Houston.
El comediante regiomontano Marlon Show ha logrado ganarse un nombre en la escena de la comedia en Houston.
Foto: Gustavo Rangel

A Marlon Show el escenario del restaurante La Casa del Cabrito le queda chico, y no es necesariamente porque es un comediante muy famoso. Le queda chico porque el baile que hace Marlon es cosa seria y merece un espacio más amplio.

Con la canción ‘Suavecito’ de Laura León a todo volumen, Marlon canta, mueve las caderas, va de lado a lado, extiende los brazos y con una sonrisa de oreja a oreja hace pedazos el piso del pequeño escenario.

Es un poco complicado comprender cómo este ‘gordito’ se mueve casi igual que William Levy durante una rutina de baile en el show ‘Dancing With The Stars’. Bueno, eso hasta que llega el momento cuando las gotas de sudor le comienzan a escurrir por el rostro y se le comienza a complicar un poco la respiración. La sonrisa de repente es reemplazada por una expresión de preocupación y mientras se da unos golpes al pecho le comienza a hacer señas al director de música para que pare la canción porque parece que está a punto de sufrir un infarto.

“Hey, ya párale”, exige Marlon. Pero no le hacen caso, la música sigue, “Suavecito, Suavecito”, y la gente lo acompaña con aplausos. Ni modo, el show tiene que seguir.

Marlon sigue bailando pero ya no puede más. “Ya. ¿Me quieres matar o qué? Yo sé que la gente no se ha dado cuenta, pero yo sufro de sobrepeso”. Y se desatan las carcajadas.

Así comienzan las noches con Marlon. Este comediante regiomontano llegó a Houston hace dos años y luego de haber batallado mucho ha logrado establecerse como uno de los mejores comediantes locales con sus rutinas originales que incluyen imitaciones, canto, historias y, claro, chistes de esos bien colorados.

Marlon llegó a Houston huyendo de la violencia en México y a pesar de que en Monterrey ya tenía un nombre establecido, mucho trabajo, su casa y hasta su propio club, cuando llegó el momento en que se amenazó la seguridad de su familia no lo dudó dos veces en dejarlo todo para venirse a Estados Unidos.

“En el momento en que me dijeron que yo tenía que salir de Monterrey fui a mi casa, agarramos nada más nuestra ropa y nos venimos a Houston porque la seguridad de mi familia está sobre todo”, dijo el comediante a RUMBO.

Con sus dos hijos y su esposa Marlon prácticamente tuvo que comenzar desde cero porque a pesar de que ya se le conocía un poco por algunas visitas que hizo a la Ciudad Espacial no se le abrieron muchas puertas. Al contrario, se encontró un ambiente muy complicado.

“La carrera de la comedia es de resistencia no es de velocidad y yo nunca he sido el tipo que permite que el ego de artista me traicione, yo sabía que me tocaría picar piedra y poco a poco he logrado establecerme casi como le estaba en México”, comentó Marlon.

Además de las presentaciones cada quincena en La Casa del Cabrito al regio lo contratan para todo tipo de fiestas privadas y es uno de los conductores de ‘Jiuston Tenemos un Progama’ que se transmite en Multimedios Televisión.

“Creo que lo que le hace falta a la escena de la comedia en Houston es más competencia. Me gustaría ver más comediantes en los escenarios porque solamente así vamos a mejorar el nivel”, explicó Marlon.

Quizás sea un poco complicado ponerle un traje de luces a Marlon pero no cabe duda de que este comediante tiene algo de torero.

“El público es como los toros y uno [como comediante] es el torero, te le arrimas, no embiste, te le vuelves a arrimar, no embiste, te le tienes que meter hasta adentro de los cuernos para ver si embiste y así venga la carcajada natural. Yo no soy el comediante que busca una sonrisa, yo siempre busco una carcajada”, concluyó.