Cabizbajos y en completo silencio

Chilenos salen a Venezuela en medio del escándalo provocado por Medel y Vargas
Cabizbajos y en completo silencio
Marcos González (der.), disputa un balón con un compañero en las prácticas de ayer en el complejo deportivo Juan Pinto Durán.
Foto: EFE

SANTIAGO DE CHILE (EFE).- La selección de Chile partió ayer hacia Venezuela con sus jugadores envueltos en mutismo absoluto tras el nuevo caso de indisciplina que supuso la separación de dos integrantes de la plantilla que dirige el argentino Claudio Borghi.

La Roja se medirá mañana a Venezuela, en Puerto La Cruz, en la sexta jornada de las eliminatorias sudamericanas y la salida nocturna de Gary Medel y Eduardo Vargas supuso un nuevo episodio negativo para el grupo, que aún trata de reponerse del “Bautizazo”, que el año pasado supuso la salida de cinco jugadores.

El “Bautizazo” se produjo antes de que Chile visitara a Uruguay, en la tercera jornada del clasificatorio, compromiso que se resolvió con una goleada por 4-0 a favor de la selección charrúa.

Medel y Vargas tuvieron su desliz, -un canal los filmó saliendo de una discoteca a las cuatro de la madrugada-, en su tiempo libre, pero ambos fueron “liberados” por Borghi por haber faltado a un compromiso de no trasnochar.

En su lugar el entrenador convocó de urgencia a Bryan Rabello, del Colo Colo, y Nicolás Castillo, de la Universidad Católica, ambos integrantes de la selección de Chile Sub’20.

No más de una veintena de hinchas despidieron a la plantilla en el aeropuerto de Santiago, donde los jugadores, que desfilaron raudos y con sus cabezas gachas frente a cámaras y reporteros, abordaron un avión especial que debe llevarlos directamente a su destino en un vuelo de unas seis horas y media.

Antes de partir al aeropuerto, la plantilla se entrenó por última vez en su cuartel general, el complejo deportivo Juan Pinto Durán, Borghi reunió al grupo en una de las canchas y les habló durante unos quince minutos.

Una novedad de la práctica fue que el centrocampista Matías Fernández se movió con normalidad, tras haber trabajado algunos días de forma diferenciada debido a una recarga muscular, según Borghi. El entrenador argentino despejó así duda para el juego en el que, según afirmó el miércoles, utilizará la misma formación que el pasado sábado ganó a Bolivia por 2-0 en La Paz.