La ‘azzurra’ corre peligro

Italia sólo empata con Croacia y ahora depende de combinaciones

La ‘azzurra’ corre peligro
Pirlo, quien fue el cerebro y motor italiano frente a los croatas, festeja el 1-0 que sin embargo no alcanzó para ganar el encuentro.
Foto: AP

POZNAN, Polonia (EFE).- La selección de Italia igualó ayer con Croacia a un gol y ahora se la jugará en la última jornada luego de sumar dos puntos de seis posibles, por lo que en la última fecha del Grupo C debe vencer a Irlanda y esperar el número de goles del partido entre España e Irlanda.

Italia, que jugó mejor futbol que su rival, contó con un excepcional gol de Andrea Pirlo, al minuto 39, y con un puñado de oportunidades, especialmente en la primera parte.

Los croatas, rivales de España el lunes, mejoraron en el segundo tiempo y empataron al 72′ por medio de su goleador Mario Mandzukic, quien suma tres dianas en el torneo.

Con Pirlo el futbol se ve diferente. El “maestro” enseñó el camino del juego bonito y efectivo a una selección acostumbrada a las trincheras y la garra.

Elegante, el volante de la Juventus borró del mapa a la estrella croata Luka Modric durante gran parte del partido.

El cerebro italiano halló espacios en las zonas más insospechadas, se entendió con Marchisio, un completo volante de la Juventus, y alimentó de balones al díscolo Balotelli y al talentoso Antonio Cassano.

La comodidad de Pirlo en el campo se explica también por la audaz apuesta de Cesare Prandelli, una de las figuras más alejadas del “catenaccio” italiano de las últimas décadas.

Con la posesión como bandera, Prandelli armó un medio del campo muy poblado con dos medios abiertos a las alas (Giaccherini y Maggio) y dos escoltas de lujo para el mágico Pirlo, Marchisio y Thiago Motta, el exbarcelonista de origen brasileño.

En defensa, la salida aseada del cuero corrió a cargo de De Rossi, volante reconvertido en una suerte de líbero.

La apuesta resultó un éxito rotundo. Los croatas apenas respiraron durante 20 minutos del primer tiempo.

El 4-4-2 del conjunto balcánico depende mucho de la inspiración del pequeño Modric y de la conexión con los interiores Perisic, del Borussia Dortmund, y Rakitic, del Sevilla. No obstante, el fornido delantero centro Jelavic, del Everton, consiguió dar trabajo a los centrales italianos.

Antes del tanto inaugural, Marchisio avisó dos veces. Un potente remate que pasó cerca del larguero, al comienzo del partido, y una doble ocasión en la que le ganó la partida al arquero croata Pletikosa.

Cassano también pudo subirse al carro del gol. Especialmente, cuando Bonucci le asistió dentro del área, pero ajustó mucho el tiro.

Balotelli, víctima de una aparente indolencia, erró dos buenas oportunidades a pase de los genios del equipo: Pirlo y Cassano, excelso en la mayoría de sus acciones.

Sin embargo, el delantero del Manchester City provocó la falta del tanto de Pirlo.

En el ángulo izquierdo del área balcánica, el italiano ejecutó con precisión un libre que sobrepasó la barrera y entró ajustado al palo derecho. Pletikosa aún tocó el balón.

Después del descanso, Modric ingresó con otro brío. En apenas cinco minutos dirigió dos ataques que acabaron en respectivos remates desviados. El talentoso medio del Tottenham se asomó con más frecuencia al partido y su equipo lo agradeció.

Antes de ser sustituido por Antonio Di Natale entre algunos silbidos, Balotelli volvió a arrimarse al gol con un duro disparo desde fuera del área, y Pirlo orquestó otra ofensiva que murió por un mal control de Cassano.

Sin embargo, Mandzukic, que ya había dejado algunos detalles de clase, empató el partido al 72′ y sumó tu tercer gol en la justa al fusilar a Buffon dentro del área.

El delantero del Wolfsburgo alemán agradeció el fantástico centro de Strinic, un interesante lateral zurdo que milita en el ucraniano Dnipro Dnipropetrovsk.

En el tramo final, Croacia se acercó, pero sin claridad, mientras que Italia amenazó con disparos lejanos y libres de Pirlo.