Demanda contra US Bank por deterioro de viviendas

Municipio busca que se le restituya por servicios otorgados a propiedades embargadas
Demanda contra US Bank por deterioro de viviendas
Carmen Trutanich, procurador municipal, muestra una de las casas abandonadas por ese banco.
Foto: AP

Para ejecutar algunos de los embargos de propiedades en Los Ángeles que después dejó al garete, permitiendo que se convirtieran en imanes de la delincuencia, US Bank intimidó a sus moradores incluso con la deportación, denunció el procurador municipal Carmen Trutanich.

La Fiscalía de Los Ángeles interpuso el lunes una demanda civil contra US Bank, el quinto banco más grande del país, exigiéndole que se haga cargo del mantenimiento de 170 casas abandonadas en esta ciudad, restituya al Ayuntamiento un millón de dólares por multas y servicios públicos, detenga los desalojos ilegales y compense a las víctimas de estas acciones.

“Han intimidado a las personas para que salgan de las viviendas, amenazándolas con la deportación y una vez que la propiedad está vacante la vuelven a poner en el mercado y, en el intermedio, éstas se detereoran”, señaló Trutanich en una conferencia de prensa.

“Es algo que debe parar. Estos bancos deben hacer lo correcto”, recalcó el funcionario.

La demanda alega que US Bank cometió violaciones federales, estatales y municipales al dejar las propiedades a su suerte, permitir actividades criminales en su interior, incurrir en desalojos ilegales de cientos de familias de bajos ingresos y propiciar la devaluación de las viviendas circunvecinas.

“Falló en cumplir con obligaciones básicas como propietario de vivienda”, expresó el procurador.

Para concretar las ejecuciones hipotecarias, el banco usó a abogados y agentes de bienes raíces como intermediarios, para pedir a los moradores que salieran de las viviendas en poco tiempo a cambio de una pequeña cantidad de dinero, causando o permitiendo la cancelación de servicios básicos o elevando sin justificación las tarifas de alquiler, denuncia la fiscalía local.

“El otro asunto son las víctimas que viven en estas propiedades, porque cuando los bancos aplican los embargos, no es culpa de ellos”, dijo Amos Hartston, director de servicios legales de Inner City Law Center. “Y cuando los bancos los desalojan y luego fallan en sus obligaciones de mantenimiento, éstas se detereoran y se convierten en viviendas insalubres”, agregó.

En los últimos cuatro años, US Bank, que reportó un incremento del 28% en sus ingresos netos en el primer trimestre de 2012, adquirió más de 1,500 casas en Los Ángeles por medio de los embargos.

Esta bonanza, reclamó Trutanich, se debe en parte a su política de descuido de propiedades, la mayoría en vecindarios de bajos ingresos, como el Sur de Los Ángeles y el este del Valle de San Fernando.

La Procuraduría calcula que la responsabilidad legal de la institución asciende a “cientos de millones de dólares”. Sólo por costos de reparación, limpieza, inspecciones, investigaciones y penalidades, el Ayuntamiento está pidiendo un reembolso de un millón de dólares.

Otro objetivo de la acción legal, explicó Trutanich, es que US Bank haga un inventario de todas sus propiedades en esta metrópoli para asumir completa obligación de las mismas.

Y es que la institución afirma que no es dueña de las 170 casas en cuestión, por lo cual no tiene conexión directa ni con el mantenimiento de éstas, ni con los desalojos de sus habitantes.

“Las viviendas son propiedad de fideicomisos, integrados por inversionistas, y son atendidas por otras empresas. Estas son responsables del mantenimiento de las casas y del cumplimiento de las ordenanzas de la ciudad. Nuestro papel como fiduciario es puramente administrativo”, insistió Tom Joyce, vicepresidente de US Bank, en un comunicado enviado a esta redacción.

Para Trutanich, este argumento no libra al banco de sus deberes ni obligaciones. “Cuando mi césped está muy crecido es mi problema, no de mis jardineros”, explicó el funcionario. “Si ellos tienen problemas con el que tiene el contrato de mantenimiento deberían lidear con esa persona, pero al final del día ellos deben saber en qué condiciones se encuentran sus propiedades”, subrayó.

Según cálculos del procurador, el valor de las viviendas cercanas a las casas abandonadas decrece al menos un 3% por año, algo que también reduce los ingresos que llegan a las arcas municipales. Por otro lado, dijo, elevan las tasas hipotecarias y las pólizas de las aseguradoras en los barrios.

Don Fresher, asistente en jefe del Departamento de Bomberos de la ciudad (LAFD), alertó que las casas descuidadas por los bancos representan una seria amenaza a los vecindarios. Unas son lugares de prostitución, venta de droga o basureros; otras terminan incendiadas por los delincuentes.

“Aplaudo las acciones que la Procuraduría está tomando, porque en el corto y largo plazo hará a nuestras comunidades más fuertes y seguras, y prevendrá que esos desastres ocurran”, señaló.

Lo cierto es que US Bank ya ha empezado a reparar algunas de las viviendas señaladas por la Fiscalía. Al menos dos de las tres casas que lucían en pésimas condiciones en las fotografías que presentó la dependencia en la conferencia de prensa, han sido rehabilitadas y ya están incluso habitadas.

La demanda contra US Bank es la segunda acción legal contra una importante institución financiera. La primera se interpuso en 2011 contra Deutsche Bank. Pero hay más bancos en la mirilla de la ciudad. “Estamos hacienda nuestro trabajo, estamos buscado otras casas abandonadas”, dijo Trutanich.

La Procuraduría de Los Ángeles ha pedido al público que reporte las propiedades abandonadas en la ciudad de Los Ángeles al teléfono (213)978-7141 y al correo electrónico bankblight@lacity.org.