Capacitan para hallar empleo en LA

El mercado de la salud ofrecerá oportunidades a millones de personas.
Capacitan para hallar empleo en LA
Guadalupe Olalde Chávez recibe su broche de graduación, que la acredita como asistente de enfermera.
Foto: Aurelia Ventura / La Opinión

Hasta hace unos meses Guadalupe Olalde Chávez era una más de los millones de desempleados en el país. Peor aún, no tenía esperanzas de hallar un trabajo.

Pero un día, desde la ventana del autobús en el que viajaba vio el letrero de un centro de capacitación laboral en North Hollywood y su intuición le dijo que ese era el lugar por dónde debía comenzar. No se equivocó, ahora tiene una certificación de asistente de enfermera y un equipo de asesores le está ayudando a colocarse en alguna clínica u hospital local.

Olalde Chávez se graduó hace par de semanas, junto a una treintena de estudiantes, de un programa de reentrenamiento laboral y capacitación ofrecido por Youth Policy Institute (YPI).

Esta fue la única organización no lucrativa en Los Ángeles que recibió fondos de la Ley de Recuperación Económica de 2009, a través Departamento del Trabajo para preparar al batallón de trabajadores que la industria de la salud requerirá una vez se implemente la nueva Ley de Reforma de Salud.

Para el año 2014, cuando la ley entre en vigencia en su totalidad, se espera que se cree una nueva demanda de personal capacitado incluyendo médicos, enfermeros, técnicos laboratoristas, farmacéuticos etc.

En una escuela privada, Olalde y sus compañeros habrían pagado por esta carrera entre 10 mil y 16 mil dólares, pero a ellos les salió gratis gracias a los más de 3 millones de dólares que YPI recibió hace dos años para entrenar a 400 personas desempleadas y reubicarlas en el mercado laboral como asistentes médicos, técnicos de farmacias y asistentes de enfermería certificados (CAN).

En total el Departamento del Trabajo destinó $227 millones a programas de reentrenamiento laboral.

“Estos son empleos donde la persona alcanza un nivel socioeconómico más saludable para ellos y sus familias, pero sobre todo son empleos que ofrecen beneficios como el seguro médico”, afirma Mario Matute, director de YIP en el Valle de San Fernando.

La mayoría de los participantes son mujeres, madres solteras y casi todos desempleados por lo que el programa les proveyó zapatos, uniformes, libros y cuidado de niños gratis para facilitarles el camino hacia la superación.

Como parte del programa, los estudiantes recibieron planes de enseñanza individualizadas con 100 horas de clases de conocimiento básico impartidos por Anderson Medical Career College, educación para adultos, servicios de apoyo para que alcanzaran su meta de obtener la certificación en su especialidad. YPI fundó una sólida alianza con colegios comunitarios, el Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD), clínicas y hospitales para ofrecer un programa integral.

También se les pagó un estipendio de 8 dólares por hora de práctica profesional por un máximo de 20 horas.

La clase de Olalde Chávez es una de las últimas del programa. Y aunque no ha sido fácil encontrar trabajo para todos los graduados, el índice de colocación que ha logrado YPI es de entre el 50 y 60%, según explica Iris Zúñiga, jefa de operaciones de la organización.

“Son personas que hace seis meses o un año no tenían ningún tipo de oportunidad de conseguir un trabajo por falta de experiencia, ahora ya tienen un certificado en sus manos y han hecho sus prácticas en un hospital”, dice Zúñiga.

Al ser evaluada para el programa, Olalde Chávez, madre soltera con dos hijos, presentó un nivel académico de sexto grado, dos menos que el mínimo requerido por lo que fue asistida con guías de estudio para incrementar su conocimiento en matemáticas y nivel de lectura.

El personal de Anderson Medical Career College quedó tan impresionado con sus ganas de ser enfermera que le proveyó un dispositivo de traducción instantánea al inglés con el cual ella logró completar sus horas clínicas como asistente de enfermera.

“Conseguiré un trabajo a como de lugar, porque estoy agradecida por mi entrenamiento, y haber logrado hacer lo que amo”, expresó Olalde Chávez, durante su graduación.

Blanca Lozano, directora del programa en Anderson Medical Career College indicó que el certificado de asistente médico o de enfermería debería ser la base para continuar una carrera en el campo de la salud.

“Esto es solo el primer paso, su meta debe ser convertirse en enfermeros certificados”, dijo Lozano.

En 2011, la ley también proveyó $71.3 millones en subsidios para fortalecer la fuerza laboral de los enfermeros a través de programas para apoyar la educación en las escuelas de enfermería, con la meta a largo plazo de mitigar un posible déficit de estos profesionistas en el campo de la salud.