Ramírez cumple los pronósticos

Mexicoamericano da cuarto triunfo en boxeo a EEUU
Ramírez cumple los pronósticos
José Ramírez aparece en su camino al ring, donde minutos más tarde lograría su primera victoria olímpica sobre un rival francés.
Foto: AP

LONDRES (AP).- José Ramírez inició en el boxeo a los 8 años por “prescripción” paterna. Su progenitor, harto de ver a su hiperactivo hijo correr de un lado para otro, decidió inscribirlo en un gimnasio para que el chico quemara energías durante los 12 meses del año.

Y el pequeño José, que antes se divertía dando patadas a un balón, se aficionó en seguida a darle puñetazos al saco.

Ramírez, quien reside en la ciudad californiana de Avelan, descubrió el boxeo gracias a su padre, pero heredó el gusto por el futbol de su abuelo, oriundo de Michoacán, así como la devoción por las Chivas.

“Jugaba bien, de mediocampista”, recuerda. Hoy, también es hincha del Barcelona del argentino Lionel Messi.

Las raíces mexicanas calan hondo en el joven de 19 años, quien regresa a menudo a Mexicali, la tierra de sus padres.

Ramírez dio ayer el cuarto triunfo en boxeo a Estados Unidos en los Juegos Olímpicos al vencer al francés Rachid Azzedine por 21-20 en peso ligero.

Con los triunfos previos de Joseph Díaz y Terrell Guasha el sábado, y Errol Spence ayer, Estados Unidos sigue invicto en Londres, adonde Ramírez llegó como mejor amateur de su país tras fulminar récords que pertenecían a grandes como Shane Mosley, Floyd Mayweather y Óscar de la Hoya.

Calzado en unos llamativos botines coloreados en amarillo fosforescente, Ramírez dio muestras de su buena técnica, explosividad e inteligencia ante un rival más experimentado como el francés y luego exhibió su excelente humor.

“Me agradan, llaman la atención y, si te sientes bien y a gusto, boxeas mejor. Además, se parecen un poco al oro”, dijo sobre sus botines y en alusión al color de la medalla que espera conseguir en Londres.

Ramírez sigue siendo un chico activo y dinámico que tiene su propia página en Internet y hasta hace poco combinaba diariamente sus entrenamientos con los estudios en la Universidad de Fresno State, e incluso un trabajo a tiempo parcial en una cafetería de la franquicia Starbucks.

“Ahora ya no trabajo en la cafetería, pero estoy en segundo año de Administración de Empresas”, explicó en español tras atender en perfecto inglés a la prensa local.