Logran acuerdo Universidad Estatal de California y profesores

Sin incremento de sueldo, ambas partes coincidieron en dejar las negociaciones para dedicarse a impulsar los ingreso de la universidad.
Logran acuerdo Universidad Estatal de California y profesores
Pese a la admisión récord de estudiantes para el primer año de universidad UC enfatiza que el estado continúa dejando de invertir en su sistema universitario público.
Foto: Archivo

LOS ÁNGELES (AP) — California State University alcanzó un acuerdo provisional sobre un contrato de cuatro años con su cuerpo docente que preserva los términos contractuales actuales y exige que no haya incrementos salariales, indicaron el martes la universidad y el sindicato de los docentes.

“Es un acuerdo justo en un contexto de tiempos de difíciles”, dijo Lillian Taiz, quien lidera la Asociación del Cuerpo Docente de California (CFA, en inglés), que representa a 23,000 profesores, disertantes y empleados profesionales. “Estamos decepcionados de no poder obtener un aumento, pero eso no estaba en los planes. Fue un trago amargo, no le voy a mentir”.

La universidad acordó reanudar las negociaciones sobre los salarios para los años 2012-13 y 2013-14. Los beneficios se mantuvieron al nivel actual.

Ambas partes dijeron que el acuerdo les permitirá terminar con más de dos años de negociaciones intensas y trabajar en conjunto para presionar a fin de obtener más ingresos para el sistema de 23 recintos universitarios que han sufrido recortes en los fondos estatales por $750 millones durante los últimos cuatro años.

El sistema es uno de los sistemas de universidades públicas más grandes del país, con 400,000 estudiantes.

“En este clima presupuestario extremadamente desafiante, estamos orgullosos de llegar a este acuerdo con CFA que le permitirá a ambas partes seguir adelante y concentrarse en la reinversión estatal en la educación superior”, dijo John Swarbrick, vicerrector asociado de relaciones laborales.

Las mejoras en el contrato fueron modestas. Gran parte de la lucha del sindicato consistía en mantener los elementos que la universidad quería quitar, indicó Taiz.

La universidad acordó permitir el aporte de los docentes a la hora de determinar el tamaño adecuado de las clases, pero el sindicato no logró garantizar la libertad académica.

“Extrañamente, la universidad se empeñó en no incluir eso en el contrato”, dijo. “Ese asunto no ha acabado”.

El sindicato hizo retroceder a la universidad en varios asuntos, incluyendo el traslado de más clases a programas de extensión y la conservación de designaciones de tres años para los disertantes, quienes representan el 55% del cuerpo docente.

El sindicato acordó utilizar sus cuotas para cubrir una mayor parte del costo de los miembros del cuerpo docente que trabajan para el sindicato durante el tiempo que están en la universidad.

El último contrato venció hace dos años. En varias ocasiones, las negociaciones no prosperaron y el cuerpo docente votó en mayo autorizar la realización de huelgas en el otoño.

El acuerdo deberá ser ratificado por los miembros del sindicato durante un período de votación que se llevará a cabo las últimas dos semanas de agosto, y lo mismo deberá hacer la junta directiva. La próxima reunión de la junta está programada para septiembre.

Los miembros del cuerpo docente no han tenido aumentos durante los últimos cinco años después de que la universidad no cumpliera su compromiso salarial en el último contrato. Taiz dijo que ese asunto se dejó de lado con la intención de colaborar con la universidad para lograr obtener más financiación estatal.

“Simplemente es algo que no podemos hacer que suceda”, afirmó.