Destronan a la ‘Zarina’

Jennifer Suhr se lleva el oro; cubana vencea Isinbayeva

Jennifer Suhr salta a las alturas en su primer intento frustrado.

Jennifer Suhr salta a las alturas en su primer intento frustrado. Crédito: AP

LONDRES (EFE).- La estadounidense Jennifer Suhr extendió a la final olímpica de pértiga su racha victoriosa de la temporada y con una marca de 4.75 negó a la rusa Yelena Isinbáyeva un tercer título consecutivo sin precedentes en el atletismo femenino.

Isinbayeva, con un mejor salto de 4.70, tuvo que conformarse con la medalla de bronce, derrotada también por la cubana Yarisley Silva, que igualó el salto de la vencedora.

Un nulo con el listón en 4.45 relegó al segundo puesto a la atleta cubana.

Subcampeona en Beijing 2008 y segunda en el ránking de todos los tiempos con 4.92, Suhr llegó a Londres sin una sola derrota esta temporada y con un registro de 4.81, favorita frente a Isinbáyeva, campeona olímpica en Atenas 2004 y Beijing 2008, en ambos casos con récord del mundo.

La medalla de bronce no devuelve su antiguo prestigio a la “Zarina”, ni le redime de los fracasos que ha cosechado en los tres últimos años en los campeonatos del mundo (fuera de la competencia final en 2009 y sexta en 2011).

A la vista de su reciente fracaso en la reunión de Mónaco, donde no pudo con su primera altura (4.70), Isinbayeva empezó a competir ayer en 4.55 y aun así derribó el listón a la primera. Despreciando esa altura, se dejó los otros dos intentos para los 4.65, que superó con holgura.

En 4.45 metros, la primera que intentaba, se había despedido la polaca Anna Rogowska, campeona mundial en 2009. Dominaba la prueba, con dos saltos impecables (4.55 y 4,70), Jennifer Suhr.

La altura de 4.70 seleccionó a las tres medallistas. Suhr, Isinbayeva y Yarisley Silva fueron las únicas que se elevaron sobre la barra, aunque la alemana Silke Speigelburg se dejó, inútilmente, dos intentos para los 4.75.

Suhr cometió su primer fallo en 4.75, pero superó esa altura a la segunda, lo mismo que Silva, en tanto que fracasaba Isinbayeva.

Plusmarquista mundial con una marca de 5.06 metros y ganadora de dos de las tres finales olímpicas que se habían disputado hasta ayer, Isinbayeva se tomó un año sabático después de ser eliminada en los Mundiales en sala del 2010 sin hacer una sola marca, aunque este año había vuelto a batir su récord mundial en pista cubierta, el número 28 de su colección (5.01), y había ganado el título mundial bajo techo.

“Estoy contenta que ya se terminaron las Olimpiadas [para mí], porque han sido muy estresante”, indicó la rusa, quien en los tres últimos años perdió sus títulos mundiales al aire libre y bajo techo.

“Este bronce me dice, ‘Elena, no te retires’, como planificaba hacerlo después de Londres”, agregó la ahora exreina de la garrocha.

La gran sorpresa fue la cubana Silva, quien logró la misma altura de 4.75 metros que Suhr, pero se tuvo que conformar con la plata por hacerlo en un intento más.

“Me siento feliz porque me he superado a mi misma y he logrado mi objetivo”, apuntó Silva, una de las cartas de triunfo de la siempre competitiva escuadra de atletas cubanas. “Creo que he cumplido con mi país”, agregó.

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