Pedro Fernández viste de sotana

El actor mexicano Pedro Fernández representa a un sacerdote en la nueva novela 'Cachito de Cielo'.
Pedro Fernández viste de sotana
Fernández calificó la telenovela como 'original y riesgosa' por abordar temas como la religión y el sacerdocio.
Foto: AP

Por primera vez en su extensa trayectoria Pedro Fernández se pone una sotana y hace el papel de un sacerdote en la telenovela cómica Cachito de Cielo. Y el actor y cantante mexicano parece haber conquistado un nuevo seguidor: el monseñor de la Arquidiócesis de Los Ángeles.

“Me decía el padre Eduardo Chávez, ‘Estoy viendo la novela y me da gusto que estés haciendo un sacerdote… aunque está un poquito derrapado… pero bueno, te la valgo”’, dijo un sonriente Fernández en entrevista en esta ciudad, donde el domingo asistió a la Celebración Guadalupana.

En Cachito de Cielo una pareja a punto de casarse tiene un accidente y el novio muere. Del cielo lo regresan, porque aún no llegaba su tiempo, en el cuerpo del sacerdote Salvador (Fernández). El supuesto cura está enamorado de su ex novia Renata, interpretada por Maite Perrino, quien se enamora de él sin saber que se trata de su difunto prometido.

El intérprete de 42 años calificó la producción de Televisa, que actualmente se transmite en México y que llegará a Estados Unidos en diciembre, como original y riesgosa por abordar temas como la iglesia, la religión y el sacerdocio. Devoto de la Virgen de Guadalupe, confesó haber aceptado con emoción el reto de interpretar al cura Salvador sin saber cómo reaccionarían sus seguidores.

“Yo acepté hacer este personaje porque se justificaba plenamente que realmente no es un sacerdote para que pudiera caer esto en una comedia de situaciones”, dijo Fernández. “Lo hago con mucho cuidado, respetando a los sacerdotes y la religión, con mucho interés de que el público siga de alguna manera disfrutando lo que con tanto cariño hago. Pero no quiero faltarle respeto a la religión, ni a nadie que se pudiera sentirse en algún momento agredido”.

Dijo que en los últimos años se han roto los estereotipos del la telenovela dramática y romántica “combinando la historia con comedia, con canciones, con aventuras y con situaciones más allegadas al ser humano común y corriente”.

Fernández, quien debutó a los 7 años en la escena artística internacional con la película La de la mochila azul, rindió homenaje a la Virgen Morena el domingo pasado provocando gritos de emoción, lágrimas y muestras solidaridad entre los más de 50,000 asistentes.

Fernández se considera devoto y gudalupano. “Es una emoción muy especial. Yo siempre pongo en las manos de Dios y en las manos de la Virgencita cada uno de mis proyectos, de mis pensamientos y de mis pasos”, expresó el artista.