Investigan supuesto crimen de odio contra hispano en Queens
El agredido con un arma blanca fue el cantante ecuatoriano Jaime Calle
Jaime Calle se recupera de las heridas sufridas a manos de desconocidos. Crédito: Suministrada
Para el cantante Jaime Calle, quienes lo asaltaron y apuñalaron el sábado en la noche lo tuvieron que haber confundido; creyeron que el conocido ecuatoriano residente en Queens era un musulmán y por eso desataron su ira sobre él.
Esa es su explicación, que se trató de un crimen de odio racial, aunque hasta el momento no existe evidencia concreta sobre el asunto.
Calle, de 39 años, considera que fue atacado porque sus agresores, a los que describe como hispanos, posiblemente caribeños, lo confundieron con un árabe por su apariencia. “La única explicación que le encuentro es que me confundieran con un musulmán por mis rasgos”, explicó con voz apagada, todavía convaleciente por sus heridas. “No me robaron nada, aunque llevaba una mochila con mi cartera, mi celular y mi iPod. Soy una persona pública, pero me siento querido por la comunidad y no tengo enemigos”, dijo.
Calle es un cantante local que el año pasado fue escogido para interpretar el himno nacional de Ecuador en el partido de fútbol que se celebró entre su país natal y Estados Unidos, en el estadio de los Red Bulls, en Nueva Jersey.
De acuerdo con su versión de los hechos, recogida en el reporte oficial de la Policía, Calle regresaba a su domicilio de LeFrak City, en Corona, Queens, sobre las 11 p.m., cuando a pocos bloques se cruzó con tres hombres de apariencia caribeña apoyados en una furgoneta. Uno de ellos le preguntó en inglés “¿qué pasa?”, a lo que Calle no respondió, y lo siguiente que recuerda es uno de ellos lo agarró del cuello y los otros dos lo apuñalaron, uno en el muslo derecho y otro en el pecho, cerca de un pulmón, y luego lo patearon.
Un testigo que pasaba por las cercanías en coche tocó la bocina al ver lo que pasaba y los agresores se dieron a la fuga sin llevarse nada. Calle fue conducido en ambulancia al New York Hospital de Queens, donde se comprobó que las heridas de arma blanca no habían dañado sus órganos vitales y se le aplicó entre nueve y diez puntos de sutura en cada una. Fue dado de alta ayer al mediodía y se recupera en su domicilio.
La Policía de Queens tiene abierta la investigación y no confirma ni niega que se tratase de un crimen de odio racial. Al cierre de esta edición los investigadores estaban comprobando videos de vigilancia en las cercanías de los hechos para intentar obtener imágenes de los sospechosos.