Se les acaba el tiempo

Legisladores consideran que lograrán una reforma balanceada para contribuyentes y trabajadores, antes de terminar el mes
Se les acaba el tiempo
El gobernador Jerry Brown propone que los nuevos empleados que se contraten tengan un plan de retiro híbrido
Foto: J. Emilio Flores / La Opinion

SACRAMENTO.- Los legisladores estatales y el gobernador Jerry Brown, se han propuesto como meta sacar este mismo mes una reforma a las pensiones de los empleados públicos, pero la gran pregunta es si les alcanzará el tiempo en los escasos días que le queda a agosto cuando acaba el ciclo legislativo, y qué tipo de reforma van a lograr.

“Hemos trabajado por un año y tenemos una oportunidad excelente de aprobar la reforma para finales de esta sesión”, dijo Michael Allen, asambleísta demócrata de Santa Rosa y miembro del Comité Conjunto Legislativo Especializado en las Pensiones de los Empleados Públicos.

Allen observó que la reforma que se llevará a votación será en un 90% o más, apegada al plan de 12 puntos propuesto por el gobernador Jerry Brown.

El gobernador propone que los nuevos empleados que se contraten tengan un plan de retiro híbrido, mitad con prestaciones definidas que les garantiza una cantidad fija al mes en sus pensiones; y la otra parte, dentro del 401K, sujeto a los vaivenes de la bolsa.

Plantea aumentar la edad del retiro de 65 a 67 años, excepto para quienes están en oficios peligrosos como los policías. Todas las pensiones se calcularán con base al salario promedio de los últimos tres años del empleo no como ahora sucede que se utiliza el último año de trabajo. Brown también quiere acabar con prácticas como compra de crédito o autorización de horas extras que permiten aumentar los salarios en el último año para inflar pensiones.

Si California se queda cruzado de brazo, podría enfrentar pasivos hasta por 500,000 millones de dólares en los próximos diez años, lo que podría llevarlo a la bancarrota.

“Si no se hace nada, el problema para el estado comenzará en 15 o 20 años pero en las ciudades y condados es más grave”, corrigió Allen.

La reforma que negocian los legisladores abarcará tanto a los empleados estatales como a los de ciudades, condados y distritos especiales.

Ana Matosantos, directora del Departamento de Finanzas dijo que el plan de Brown ahorrará a los contribuyentes entre 4,000 y 11, 000 millones de dólares en los próximos 30 años.

El gobernador y los legisladores están más motivados que nunca porque en junio pasado, los electores de San Diego y San José aprobaron de manera abrumadora reformar sus pensiones, cuyo costo consume casi el 20% de su presupuesto.

“La gente, los líderes republicanos y el gobernador de California han pedido una reforma a las pensiones. Si el partido de la mayoría no puede hacer un cambio real, tenemos que preguntarnos si los líderes demócratas son realmente sensibles a los californianos que dicen representar”, dijo la senadora republicana de Irvine, Mimi Walters.

Quizá el hilo más delgado de las negociaciones para lograr una reforma es conseguir el consenso de los sindicatos de trabajadores públicos, fieles aliados de los demócratas. En una declaración conjunta, la presidenta del local 1000 Sindicato Internacional de Trabajadores de los Servicios, Yvonne Walker y John Hamm de la Asociación de Patrulleros de Caminos de California dijeron que los sindicatos de empleados públicos ya han negociado reformas que le ahorraron al estado 600 millones de dólares en los pasados dos años solamente.

Allan comentó a La Opinión que el plan que se presentará a votación es justo tanto con los contribuyentes como con los trabajadores.