Sin dudas de Romney

El candidato republicano mantiene las posturas más duras en inmigración

Ya no queda duda de que el candidato a presidente por el Partido Republicano, Mitt Romney, se opone abiertamente a cualquier vía de legalización para los inmigrantes no autorizados que viven en Los Estados Unidos. Lo ha dicho sin abrir su boca.

Dos hechos recientes marcan la filosofía con la que el candidato Romney se presenta a la etapa final de la campaña en materia migratoria: por una lado, la plataforma del partido para la convención a realizarse en Tampa, Florida, que incluye la construcción de una barda tecnológica en la frontera, la implantación general del sistema de control laboral E-verify, el retiro de apoyo financiero para las llamadas ciudades santuarios, y el impedir que los estados permitan a los estudiantes indocumentados pagar sus matrículas escolares al costo de los residentes legales.

Por otro lado, 10 empleados del Servicio de Inmigración y Aduanas acaban de presentar una demanda en contra de la acción diferida que le concedería a los “soñadores” una suerte de estatus legal temporal.

¿Qué tienen en común estos dos hechos?

El marionetero detrás de ambas medidas: Kris Kobach.

Kris Kobach, secretario de Estado de Kansas y autor material de la Ley SB1070 de Arizona, es la mano negra que se esconde atrás de la plataforma del Partido Republicano, que se esperaba tuviera un matiz más moderado, pero que a última hora, y bajo la presión de este hombre está repitiendo los elementos extremistas que fueron la nota general durante la campaña primaria republicana. Asimismo, es el abogado patrocinador de los demandantes en esta acción presentada contra la medida en beneficio de “los soñadores”, que solicita se impida la aplicación de la misma y que sea declarada inconstitucional.

Kobach ha sido mencionado en el pasado como el republicano más influyente en la campaña de Romney, en materia migratoria.

La campaña, sin embargo, lo ha negado y ha dicho que Kobach es uno de muchos políticos que han hecho público su apoyo al candidato Romney, pero que está lejos de ser la cara ideológica del partido en el tema de la inmigración.

Ahora, con estas dos medidas no hay espacio para equivocarse respecto de la postura de Romney en materia migratoria, la idea es hacer la vida de los inmigrantes no autorizados lo suficientemente difícil para que se auto deporten, promover la aprobación de leyes similares a la SB 1070 a lo largo de los 50 estados, impedir por todos los medios que los soñadores se legalicen y se eduquen y, en general, negar a los “ilegales” la posibilidad de inclusive poner un pan en la mesa familiar.

En su rueda de prensa del jueves 23 de agosto de 2012, Kobach fue enfático en sus declaraciones: “La campaña de Romney conoce de esta demanda y no ha expresado ninguna preocupación sobre ella”. Sobre la plataforma no queda duda que debe de haber pasado por las manos del candidato.

Al menos, ya sabemos a ciencia cierta a que atenernos.