Diálogo por la paz colombiana

Gobierno inicia negociaciones con las FARC; ELN busca sumarse
Diálogo por la paz colombiana
El presidente colombiano, Juan Manuel Santos (I), saluda a habitantes del Departamento de Tolima.
Foto: EFE

BOGOTÁ.- La segunda guerrilla colombiana, el ELN, ratificó ayer su intención de buscar un diálogo “serio” con el Gobierno de ese país, que está desarrollando “conversaciones exploratorias” con las FARC, según dijo la víspera el presidente Juan Manuel Santos.

El mensaje del Ejército de Liberación Nacional (ELN), publicado en su página de internet con fecha de ayer, no precisa si su voluntad es adherirse al proceso en el que se ha involucrado el Gobierno con las FARC.

Cuando Santos confirmó los contactos con las FARC, aprovechó para extender al ELN una invitación a iniciar un diálogo bajo los mismos “principios rectores” y así hacer parte “de este esfuerzo por terminar el conflicto”.

El proceso ideal para el ELN, según su artículo “Inamovibles que obstruyen el camino hacia la paz”, es uno basado en la confianza que realmente aborde “las causas del conflicto armado y social, donde se apunte a levantar las bases sobre los cuales construir la paz real, estable y duradera”.

Éste ha de abordar procesos de justicia social, democracia, dignidad y soberanía nacional, y no cambiar la desmovilización y las armas por “unas mesadas, el acceso a becas, cupos de taxis o compartir burocracia estatal”.

Santos, que tuvo una intensa agenda pública este martes, sólo habló sobre este proceso en uno de sus actos y con periodistas, a quienes manifestó su convicción de que el objetivo de la paz se logrará “con prudencia, con cautela y con decisión”, y llamó a los colombianos a apoyar unidos ese propósito.

“Nuestras generaciones no han vivido un sólo día de paz, quiero que las nuevas generaciones vean y gocen un país en paz, por eso quiero que ojalá si nos unimos todos vamos a lograr ese propósito, con prudencia, con cautela y con decisión y cuando estamos todos unidos por ese objetivo lo vamos a poder lograr”, aseguró.

Por el momento no se conocen oficialmente las bases en las que se cimenta el proyecto del Gobierno de Santos con las FARC, pues el presidente se limitó a confirmar la existencia de un contacto incipiente y a prometer que revelaría los resultados de los acercamientos en los próximos días.

La emisora colombia RCN Radio afirmó ayer sin citar fuentes que en la agenda está previsto que se hable de derechos humanos, políticas minera y agraria, cese de hostilidades, entrega de armas, narcotráfico y situación legal de los guerrilleros tras el proceso, y que los diálogos se harán por negociación cerrada.

Durante la jornada se multiplicaron las reacciones tanto en Colombia como en el exterior, por parte de Gobiernos, entes multilaterales y organizaciones no gubernamentales.

Tanto Estados Unidos como la Unión Europea manifestaron su satisfacción por el acuerdo suscrito por las partes, al parecer en La Habana según informó la cadena Telesur el lunes, mientras que el secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, ofreció su ayuda en el proceso.

También Colombianos y Colombianas por la Paz, la ONG de la exsenadora Piedad Córdoba, quien ha participado como mediadora con las FARC en una quincena de liberaciones de rehenes, celebró la iniciativa, pero insistió en la necesidad de solucionar el conflicto armado desde su raíz.

Mientras tanto, el Gobierno colombiano y el Congreso ya empezaron a reunirse para tratar sobre los proyectos de ley que dentro del Marco Jurídico para la Paz regularían una eventual negociación, como las condiciones jurídicas de los guerrilleros, su posible participación posterior en política y la reparación a las víctimas.

La lucha armada de las FARC y el ELN comenzó casi al tiempo, a mediados de la década de los sesenta, y mientras la primera cuenta con unos 8,500 miembros, la segunda tiene unos 1,500, según cifras oficiales.

El ELN mantuvo conversaciones con Gobiernos anteriores, en Cuba principalmente, pero no hubo resultados para la paz. El último intento fracasó en 2007.

El Gobierno ha intentado en varias ocasiones llegar a un acuerdo de paz con las FARC, como el proceso adelantado por la Administración de Andrés Pastrana (1998-2002), quien desmilitarizó los municipios los municipios de Mesetas, Vistahermosa, La Macarena y Uribe, en el departamento del Meta, y San Vicente del Caguán, en el sureño departamento del Caquetá para los diálogos que finalmente fracasaron.