Implementarán en California código de conducta para fanáticos

Autoridades y directivos le han declarado la guerra a los pseudo-aficionados en el sur del estado.
Implementarán en California código de conducta para fanáticos
Para disfrutar de un ambiente festivo y seguro, fanáticos deberán acatar rigurosas normas en eventos deportivos y de espectáculos.
Foto: La Opinión - / Archivo

Directivos de estadios, equipos deportivos y agencias del orden del Sur de California le han declarado la guerra a los pseudo-aficionados, redactando un código de conducta para espectadores y compartiendo sin recelo los datos de los revoltosos detectados en competencias deportivas y eventos musicales.

“A los fanáticos que sean nocivos, beban en exceso y busquen problemas les tengo un mensaje: ‘siempre habrá un espacio en las cárceles del condado'”, expresó ayer el jefe del Departamento del Sheriff del condado de Los Ángeles (LASD), Lee Baca, durante la presentación de las normas.

La colaboración entre los administradores de recintos con capacidad para 10 mil personas o más en los condados de Los Ángeles y Orange obedece a distintos incidentes violentos, como la paliza que recibió Bryan Stow, un aficionado de los Gigantes de San Francisco, en el estadio de los Dodgers el año pasado.

Beber alcohol en exceso, insultar oralmente o con frases en prendas de vestir, arrojar objetos, entrar al campo de juego, pelear, revender boletos, meter artículos prohibidos a los partidos y fumar en áreas no permitidas, son algunas de las actividades que prohíbe el código de conducta.

Todos los estadios ya piden a los aficionados que obedezcan estas reglas, pero David Simon, presidente del Concilio Deportivo de Los Ángeles, afirma que no las dan a conocer debidamente, están redactadas en un lenguaje complicado o no son fáciles de encontrar en sus sitios de internet.

“Esto no reemplazará ningún código de conducta existente, sino que pretende hacer una versión más amigable y eficiente de las reglas que se pueden aplicar en todos los eventos, tanto profesionales como colegiales”, manifestó Simon.

Con más de 20 millones de entradas vendidas para eventos deportivos cada año y siendo hogar de distintas franquicias, el Sur de California es una de las regiones deportivas más importante del país.

“Lo que queremos es establecer una cultura deportiva que llame a las familias”, comentó Charles Beck, jefe del Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD), quien indicó que un mayor patrullaje en el estadio de los Dodgers, tras la agresión contra Stow, ha cambiado la percepción del lugar.

Pat Haden, director atlético de la Universidad del Sur de California (USC), casa del equipo de futbol americano colegial Trojans, afirmó que esta estrategia busca que los fanáticos disfruten más los juegos.

“Estamos tratando de crear una atmósfera divertida, familiar y festiva”, expresó.

A la conferencia de prensa también acudieron administradores del Rose Bowl, Angel Stadium, Staples Center y el hipódromo Santa Anita, así como directivos de los Lakers, LA Kings, Dodgers y Bruins.

“Cuando alguien acude a un juego debe saber que pasará un buen rato, con la mayor pasión y entusiasmo posible, y que no debe interferir en la diversión de nadie más”, recalcó Stan Kasten, presidente de los Dodgers.

Uno de los compromisos pactados ayer fue el de compartir hechos violentos y datos de las personas que sean echadas de los recintos por violar las reglas, algo que antes sólo hacían algunos estadios.

“Nos permitirá compartir información sobre incidentes que ocurran, ya sea en el Rose Bowl, el Home Depot Center, el Honda Center o el estadio de los Dodgers, para que nuestro personal de seguridad sepa de un incidente que ha ocurrido en otro lado o sobre un grupo de fanáticos que han cometido disturbios en otros centros”, dijo Lee Zeidman, gerente general del Staples Center.

Para hacer llegar este mensaje a los fanáticos ya se prepara un video con celebridades deportivas.