Es el ojo del talento hispanoBlanca Valdez es el ojo del talento latino

Blanca Valdez ha descubierto a reconocidos actores

Actores como Sofía Vergara y Demián Bichir han pasado por las audiciones de la agencia de Blanca Valdez.
Actores como Sofía Vergara y Demián Bichir han pasado por las audiciones de la agencia de Blanca Valdez.
Foto: EFE

Encontrar las voces, los rostros, los actores y el histrionismo perfecto para novelas, películas, comerciales de radio y televisión, o para animar un show, ha sido el trabajo de Blanca Valdez desde hace casi 20 años.

Su empresa, Blanca Valdez Casting, está ubicada en el corazón de Hollywood y en incontables ocasiones sus estudios han representado el primer paso hacia la cristalización del sueño de éxito de muchos actores que hoy gozan de fama y reconocimiento.

“Eddy Martin, que trabajó en la película The Maldonado Miracle, comenzó aquí desde muy niño, ahora trabaja en la exitosa serie Glee. Wilmer Valderrama, vino siendo muy pequeño a acompañar a su hermanita quien iba a hacer un casting, y yo lo invité a audicionar a él también. Resultó que le dieron el comercial y ese fue su primer trabajo para televisión”, dijo la empresaria en entrevista.

Salma Hayek, Guy Ecker, Sofía Vergara, Eva Longoria, Demián Bichir y hasta el jugador de baloncesto Pau Gasol han pasado por el agudo escrutinio de Valdez, quien comenzó su carrera en el mundo del entretenimiento a los 12 años, como bailarina, su primera pasión.

Antes de convertirse en una institución en el arte de encontrar talento, y en referencia obligada para las agencias de publicidad y compañías productoras con las que trabaja, esta “luchadora”, como se define, debió construir su propio camino de éxito, basado en el esfuerzo, la preparación, mucha disciplina “y unas ganas infinitas de aprender y salir adelante”.

Cuando llegaba de las giras de baile necesitaba seguir trabajando y fue así como comenzó ayudando a productores. Luego, como encargada del mercado hispano para la discográfica Moontown Records, su primer gran proyecto fue hacer sonar en la radio el disco Escenas de Amor de José Feliciano que alcanzó los primeros lugares de popularidad.

“Después me fui a trabajar a un periódico hispano y luego como productora de televisión hasta que un día dije: ‘llegó el momento de trabajar por mi cuenta’, y me arriesgué”, relató Valdez, hija de mexicanos, nacida “hace algunos años” en el este de Los Ángeles.

“En este trabajo, la edad no se revela. Hay que mantenerla como algo general, pero si puedo decir que yo fui una de las primeras latinas en estar en los dos mercados del entretenimiento -el hispano y el anglosajón–, y era la más joven cuando comencé”, comentó.

Como buscadora de talento, sus inicios fueron en su pequeño apartamento ubicado en la ciudad de Montebello, donde pasó muchos días de incertidumbre, pero no se dio por vencida.

Un trabajo bien hecho y un conocimiento profundo de la cultura latina, con sus diferentes costumbres, acentos y características, según cada país, -asegura-, se transformaron en su fortaleza, esa que le ha permitido convertirse en la agencia de casting más grande para el mercado latino, ubicada en California.

Muchos de los actores y voces de algunos de los comerciales más famosos de firmas como Verizon, Honda, Jack in the box, Toyota, Mc Donalds, Clinique, Wendys, Wells Fargo, Union Bank, entre otros, llegaron probando suerte a las audiciones de Blanca Valdez, quien considera que para ser especialista en casting hace falta tener mucha paciencia, memoria, conocer a mucha gente con diversos talentos y trabajar con alegría.

“Cuando veo el camino recorrido siento mucho orgullo porque he ayudado un poquito a abrir el mercado hispano para mucha gente que llega aquí tocando mi puerta. Cuando la gente viene a hacer sus audiciones, para mí es importante que sientan la calidez de un lugar que los respeta y que valora su talento”, resaltó Valdez, en cuyos estudios se hacen más de mil audiciones cada año.

Si hay una clave para el éxito, además del trabajo incansable, considera importante el ser auténtico. “Seguir, como decía mi mamá, con los pies en la tierra. No importa que tanto hagas”.

“Yo soy hija de una madre soltera, mi mamá me mandaba cada año a México de vacaciones y así aprendí muy bien el español. Superar las barreras fue mi propósito desde pequeña. Mi mamá nos crió con orgullo de lo que somos, pero sin tenerle miedo al mundo que nos rodea, sino esforzarnos para hacernos parte de el, así he construido mi camino”, concluyó.