El Guille Franco: Un argentino muy mexicano

El nuevo refuerzo del Chicago Fire, Guillermo ‘Guille’ Franco, viene a Chicago con ganas de quedarse.
El Guille Franco: Un argentino muy mexicano
Guille Franco, un argentino muy mexicano.
Foto: Javier Quiroz

Chicago.- El futbolista Guille Franco dijo que viene a aportar su ‘granito de arena’ y que llegó a Chicago sin pretensiones económicas. Cristiano desde los 18 años, y futbolista de toda la vida, el ex seleccionado argentino naturalizado mexicano, es el refuerzo del Fire para la temporada que agoniza.

Según Franco, sabe que hallará comida mexicana cerca del estadio. “Por ese lado estoy tranquilo gracias a Dios”, apuntó.

“No llego con la intención de ser el titular con el Chicago Fire; mi intención es que me conozcan y pensar en el futuro”, destacó Franco.

El futbolista dejó a los Tuzos Pachuca por una situación que no reveló; pero antes, dijo, habló mucho con Cuauhtémoc Blanco, que le recomendó venir a la MLS y específicamente a Chicago.

Sobre su nacionalidad, enfatizó: “Yo soy cien por ciento mexicano; por algo tomé la decisión de hacerme mexicano, por agradecimiento y respeto a lo que México me dio en tan poco tiempo y me siento así, aunque la gente diga o no diga, aunque siempre tenga por ahí el ‘cartel de naturalizado’, expresó.

Franco dijo que desea que “Dios pueda bendecir mi vida aquí en Chicago, y bendecir al equipo”.

Al preguntarle si el dinero fue un tema importante para que decidiera venir a Chicago, Franco dijo que “para nada”.

“Yo era muy consciente de que estaba llegando a esta liga fuera de tiempo. Yo no puedo venir a estas alturas con pretensiones de ganar un buen sueldo. No fue prioridad para mí el dinero, para nada, de hecho yo acepté lo que me dieran; yo no vine aquí a pelear lo económico”, respondió.

Con respecto a su fe, comentó: “Soy cristiano. Desde los 18 años que camino de la mano de Dios y Él también me ha abierto esta posibilidad, así es que estoy agradecido con Él”.

“Todo lo que soy y lo que tengo se lo debo a Él [Dios], y por supuesto mi trabajo y esfuerzo. No porque uno esté con Dios se queda con los brazos cruzados, aunque nos bendiga siempre hay que estar trabajando al cien por ciento”.