Sueñan con ir a ‘Roma’

'Roma al final de la vía' trata el tema de los ideales, la amistad y la migración
Sueñan con ir a ‘Roma’
Julieta Ortiz (izq.) y Norma Angélina en una escena de la obra 'Roma al final de la vía'.
Foto: Cortesía Andrea López

Emilia y Evangelina nacieron en un pequeño pueblo. Son amigas y tienen la misma edad.

Emilia es salvaje, aventurera, apasionada e intrépida; mientras que Evangelina es obediente, centrada, racional, serena.

A los siete años, dentro de sus juegos de infancia, al lado de la carrilera de un tren, empiezan a compartir el fascinante sueño de emigrar de su pequeño pueblo a Roma, la gran ciudad de Italia donde había nacido la abuela de Emilia.

Después del día del pactado sueño, las dos amigas regresan a la misma vía del tren cinco veces más: a los 13, 20, 40, 60 y 80 años, para compartir experiencias, ideales personales, preocupaciones y sus historias de amor.

Esto es a largos rasgos la trama de Roma al final de la vía, que hasta el 7 de octubre presenta 24th Street Theatre en su tablado, en asociación con Producciones Viaje Redondo de México.

La obra debutó el 15 de septiembre en esta ciudad como parte de la temporada de quinceavo aniversario del mencionado recinto teatral.

Las conocidas actrices Julieta Ortiz (nacida en Pensilvania y criada en México) y Norma Angélica (originaria de Ciudad de México) son las protagonistas de esta obra escrita por el dramaturgo Daniel Serrano (oriundo de Sonora México y quien trabaja en Mexicali) y dirigida por Alberto Lomnitz. La primera da vida a Emilia y la segunda a Evangelina.

“[Roma al final de la vía] es una gran metáfora sobre las ilusiones y los sueños que todos tenemos y todo lo que hacemos hasta alcanzarlos”, explica Ortiz, quien vive en Los Ángeles y a actuado en programas de televisión y películas como y programas de televisión como Price of the American Dream II, Law & Order y Criminal Minds.

La obra muestra a la vez cómo las mismas personas, dentro de la búsqueda de sus sueños, son “las primeras en ponerse los obstáculos en el camino que nos permite alcanzar la felicidad de cumplir los sueños”.

“Lamentablemente, las personas que no cumplen sus sueños se frustran y se convierten en personas amargadas, que son las mismas culpables de su infelicidad, al dejar pasar lo que tienen en manos mientras piensan en algo que está muy lejos de su realidad”, agrega la ganadora del premio Mejor Actriz del Festival de cine La Cinema Fe de Nueva York, por su papel principal en el filme Dirt de Nancy Savoca.

Lomnitz, originario de Ciudad de México y con una larga trayectoria como director, comenta que Roma al final de la vía es una obra conmovedora, que toca el corazón de la audiencia, ya que en el trasfondo tiene un mensaje de inmigración, que “puede llevar a resonar en Los Ángeles, una ciudad formada por inmigrantes de todas partes del mundo”.

“En [Roma al final de la vía] se hace una reflexión muy interesante que se puede aplicar a esas personas que no viven una vida plena en Estados Unidos por estar pensando en el país que dejaron”, apunta el también maestro de actuación y dirección, así como diseñador de escenografías, iluminación y creador de máscaras que se han usado en algunas sus producciones.

Aunque las actrices Julieta Ortiz y Norma Angélica han sido amigas y colegas cercanas durante sus más de tres décadas, nunca antes habían coincidido en el escenario de una obra teatral o cinematográfica.

“La idea de trabajar juntas en [Roma al final de la Vía], fue nuestra, porque no podíamos quedarnos de brazos cruzados esperando a que algún productor se le ocurriera juntarnos en el escenario”, cuenta Norma Angélica, quien fue nominada para el Premio Ariel 2012, en el rango de Mejor Actriz de Reparto.

La integrante del Banco de Actores de Cirque du Soleil, desde el 2007, explica que el reto que ha tenido como actriz en esta obra es el transformarse en niña, adolescente, mujer madura y anciana en menos de dos horas.

Roma al final de la Vía se presenta en Los Ángeles en español con subtítulos en inglés. Ésta tiene una duración de una hora y media.

La obra, que se estrenó en abril del 2011 en el teatro de Universidad Autónoma Metropolitana “La Casa de la Paz” (situado en la colonia Roma de la ciudad de México), no es apta para menores de 12 años.