ONU debe atacar drogas

Presidente de México pide que encabece la lucha global al narco

NACIONES UNIDAS, (EFE).- El presidente saliente de México, Felipe Calderón, exigió ayer a los países consumidores de drogas medidas “contundentes” para frenar el flujo de capitales que reciben los grupos criminales, e instó a las Naciones Unidas a abordar el narcotráfico más allá del actual enfoque prohibicionista.

“Ha llegado el momento de que los países consumidores evalúen con sinceridad si pueden reducir el consumo de manera significativa, y de no ser así, es urgente que tomen acciones contundentes para al menos frenar el extraordinario flujo de dinero a los criminales”, dijo Calderón ante el pleno de la Asamblea General de la ONU.

Calderón denunció que el mayor poder de las organizaciones criminales viene de los “multimillonarios” recursos económicos que reciben de los países consumidores y advirtió de que mientras no se detenga esa “montaña de dinero”, la delincuencia organizada seguirá “comprometiendo” la paz y “acechando” a gobiernos y sociedades.

El presidente mexicano dijo que si los países consumidores “no pueden o no quieren” asumir sus cuotas de responsabilidad en la lucha contra el narcotráfico, entonces ha llegado el momento de abrir un “profundo” debate internacional para hacer balance del actual “enfoque prohibicionista”.

En su última intervención en la Asamblea General de la ONU antes de entregar el mando en diciembre próximo, exigió a las Naciones Unidas encabezar una discusión “a la altura del siglo XXI” sobre el combate al narcotráfico, “sin prejuicios”, que lleven a encontrar soluciones con enfoques “nuevos y eficaces”.

“Ya que la ONU aporta soluciones para vencer problemas globales, se ocupa de las hambrunas en el mundo o del cambio climático, es hora de que entre en acción para detener esta ola de muerte”, afirmó Calderón, quien lamentó que América Latina se haya convertido en la región más violenta del mundo por culpa de las drogas.

Así, tras recordar que la violencia del crimen organizado es una de las principales causas de muerte y reiterar que la ONU tiene la obligación de combatir “una de las mayores amenazas a la democracia del siglo 21”, recordó que México sufre las consecuencias y defendió su lucha contra las bandas como un imperativo “legal y moral”.

El presidente mexicano lamentó que los esfuerzos de su país para combatir al crimen organizado “no encuentra una respuesta similar” en todos los países, y criticó que la comunidad internacional no fuera capaz en julio pasado de ponerse de acuerdo para aprobar un nuevo tratado sobre comercio de armas.

“Pero el tráfico de armas es solo una arista del problema. Tenemos que reconocer una verdad indiscutible, que el consumo de drogas ilegales en países desarrollados está causando miles de muertos en los países de producción y tránsito, causando unos niveles de violencia que nuestros pueblos no se merecen”, denunció.

La creciente demanda de drogas está dando a los criminales un “poderío económico” que les permite sobornar “a casi cualquier autoridad”, según Calderón, quien advirtió de que el dinero despierta en los criminales “tal ambición” que son capaces de “cometer los peores actos que jamás haya visto la humanidad”.

Así, el presidente subrayó que el actual enfoque “bien intencionado” de alejar la droga de los jóvenes mediante el combate legal de la oferta tiene un problema- “las enormes ganancias derivadas del mercado negro, provocado por la prohibición, han exacerbado la ambición de los criminales”.

Por último, dijo que falta “mucho trabajo por hacer” en materia de reducción de la demanda y prevención, para lo que defendió redoblar los esfuerzos para atender este problema “de salud pública”, con políticas preventivas y campañas para que los jóvenes entiendan que las adicciones son “la esclavitud del siglo XXI”.