Los Obama destilan amor en sus cuentas de Twitter

El Presidente y la Primera Dama se felicitaron mutuamente via Twitter por su vigésimo aniversario
Los Obama destilan amor en sus cuentas de Twitter
El Presidente Barack Obama y su esposa Michelle Obama hoy cumplen 20 años de casados.
Foto: AP / Archivo

El presidente Barack Obama rompió hoy su silencio, poco antes del primero de tres debates presenciales, para agradecer públicamente a su esposa Michelle por sus primeros 20 años de matrimonio.

“Hoy hace 20 años me casé con el amor de mi vida y mi mejor aniversario Michelle.-bo”, escribió Obama en su cuenta de la red social Twitter, utilizando la abreviación que distingue aquellos mensajes colocados por su campaña.

El mensaje remitido poco después de las 09:00 horas tiempo del este, fue respondido una hora más tarde por otro, dictado al ordenador por los dedos de la propia primera dama.

“Feliz 20 aniversario, Barack. Gracias por ser un compañero increíble, amigo, padre cada día. Te amo!-mo”, apuntó en el texto, ostentando sus iniciales, al igual que el de esposo minutos antes.

El intercambio fue la única semi-interacción semi-pública que tuvo Obama poco antes de trasladarse a Denver, donde se verá las caras con Mitt Romney en la Universidad de Denver, en el primero de los tres debates que los confrontará antes de las elecciones del 6 de noviembre.

Durante los pasados dos días el mandatario se mantuvo recluido en Henderson, Nevada, haciendo prácticas del debate ayudado por el senador demócrata John Kerry, quien caracterizó a Mitt Romney en esos “rounds de sombra”.

El encierro pareció no sentar bien con un Obama que en los pasados días intensificó sus intercambios públicos, reflejo de que la cuenta regresiva para la elección está encima ya de los candidatos y de lo cerrado de la contienda.

El lunes, durante una sorpresiva visita a un centro de proselitismo de su campaña en Henderson, Obama externó en tono de broma el fastidio que le significó estar sometido a este judo con palabras, donde el objetivo no es solo hacer ver mal al oponente, pero si se puede, derribarlo.

“Esta bien, aunque básicamente me mantiene encerrado todo el tiempo. Es muy pesado. Hacen que haga mi tarea”, dijo a Andrea Stinger, una voluntaria de su campaña en una conversación por teléfono, recogida por los periodistas que lo acompañaban.