Sísmo daña a los más pobres y vulnerables

San Marcos, zona más golpeada, tiene un índice de pobreza de 68.54%
Sísmo daña a los más pobres y vulnerables
Varios niños cargaban ayer un ataúd en el funeral de 10 miembros de una misma familia que fueron víctimas del sismo que golpeó a Guatemala en San Marcos. La comunidad lucha por volver a la normalidad.
Foto: EFE

CIUDAD DE GUATEMALA (EFE).— Las comunidades rurales del noroeste de Guatemala, las más pobres y vulnerables del país y también las más afectadas por el terremoto del miércoles, luchan por volver a la normalidad con la ayuda de miles de socorristas y soldados y la solidaridad de otros países.

El primer cargamento de ayuda humanitaria para los damnificados fue despachado ayer por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) hacia las comunidades rurales de San Marcos y Quetzaltenango.

Esos dos departamentos y los de Quiché, Sololá, Huehuetenango, Totonicapán y Retalhuleu —donde se concentra la mayor cantidad de población indígena y la pobreza y marginalidad del país— fueron declarados en “estado de calamidad” por el presidente Otto Pérez Molina el jueves debido a los daños causados por el sismo.

Hasta anoche la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) contabilizaba un total de 52 fallecidos, al menos 200 heridos y 22 desaparecidos pero las cifras definitivas pueden variar a medida que avanzan los trabajos de rescate y levantamiento de escombros.

Alejandro Maldonado, director de Conred, dijo ayer en una rueda de prensa que “es probable que la cifra de fallecidos se reduzca” conforme vayan consolidando los informes oficiales.

El Gobierno asegura que tiene recursos para hacer frente a la emergencia causada por el terremoto pero también reconoce que la fase de reconstrucción “no será fácil”.

Países como Estados Unidos, Canadá, Taiwán, Venezuela, España, Colombia, México y Costa Rica, según Pérez Molina, le han ofrecido su colaboración.

La declaración de estado de calamidad, que durará 30 días y prohíbe las concentraciones, espectáculos y el porte de armas de fuego y limita la locomoción permitirá atender con rapidez a los damnificados, dicen las autoridades.

Según la Encuesta de Condiciones de Vida del 2011 elaborada por el estatal Instituto Nacional de Estadísticas (INE), en los siete departamentos en estado de calamidad los niveles de pobreza van desde un 53.73% (Quetzaltenango) hasta un 77.47% (Sololá).

El departamento de San Marcos, el más golpeado por el terremoto según las cifras oficiales, tiene un índice de pobreza de 68.54% mientras que en Totonicapán es de 73.29%, en Quiché de 71.85%, Huehuetenango 60.50% y Retalhuleu, la zona del epicentro del terremoto, 59.24%.

En febrero pasado el presidente Pérez Molina puso en marcha en San Juan Atitán, Huehuetenango, su programa “hambre cero” que beneficia a 166 de los 334 municipios.