Piden liberar a indocumentados detenidos en Chicago
Los 34 presos, en su mayoría mexicanos, fueron arrestados en redadas realizadas contra empresas que emplean trabajadores sin papeles
Un grupo de activistas pro-inmigrantes de Chicago convocó a una marcha el 3 de septiembre para exigir que paren las deportaciones hasta que el Congreso estadounidense tenga un plan para legalizar a todos los inmigrantes indocumentados en este país. Crédito: Archivo La Raza
Chicago – Activistas proinmigrantes exigieron hoy la liberación de 34 indocumentados, en su mayoría mexicanos, detenidos por Inmigración en redadas realizadas contra empresas de los suburbios de Chicago que emplean trabajadores sin papeles.
Con carteles donde se leía “Obama mentiroso” y gritando consignas de “ICE escucha, estamos en la lucha”, los activistas se reunieron frente al edificio de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) en el centro de la ciudad, y pidieron ser recibidos por las autoridades.
“A pocos días de las elecciones, esta es la respuesta de Obama. Es triste, pero Inmigración continúa persiguiendo familias”, dijo el reverendo José Landaverde de la misión anglicana Nuestra Señora de Guadalupe, del barrio La Villita, de mayoría mexicana.
El religioso señaló que “aunque le quieran cambiar de nombre, y llamarlo operativo federal, lo que ocurrió ayer en las ciudades vecinas de Maywood y Elk Grove fueron redadas y un ataque directo contra la comunidad inmigrante”.
“Estos trabajadores, cuyo único delito es ganarse el pan de cada día, deben quedar libres sin necesidad de fianza porque no tienen antecedentes criminales”, dijo Landaverde en la concentración.
La mexicana Silvia Guerrero Torres dijo a Efe que su esposo Moisés, y su hijo Omar, fueron detenidos en una planta de Elk Grove que fabrica tarimas de madera para el transporte de carga.
“No es justo. Aunque nos digan ‘mojados’, somos trabajadores honestos y pagamos impuestos”, reclamó.
Moisés Torres, de 64 años, ha trabajado en la misma planta desde que llegó de San Luis de Potosí hace 16 años.
Al igual que su hijo Omar, de 31 años, que está casado y tiene dos hijos pequeños, ambos son el único sostén de sus familias.
Gail Montenegro, vocera de la oficina de ICE en Chicago, dijo a Efe que los agentes federales actuaron con mandato judicial en dos empresas que contratan indocumentados en Illinois, y en el marco de una investigación sobre explotación laboral y fraude con visas y documentos.
“Al actuar contra empresarios que violan la ley se protegen las oportunidades de empleo de la fuerza laboral autorizada de la nación”, agregó.
La funcionaria aclaró que durante la ejecución de las órdenes de cateo fueron arrestados 34 individuos por violaciones administrativas de inmigración.
Los detenidos fueron llevados a una cárcel de Inmigración cerca de Chicago, pero según sus familias es posible que sean trasladados a otro centro más lejano.
Los activistas reclaman al presidente Barack Obama una orden ejecutiva que suspenda las redadas y deportaciones mientras se negocia en el Congreso la prometida reforma migratoria.
“No seamos tontos, no hay leyes que nos amparen y mientras traten a uno o dos como ilegales, todos somos ilegales”, dijo Olivia Flores Godinez, de la Universidad Popular de Chicago.
Por su parte, Jorge Mújica, de la organización Arise Chicago, que defiende los derechos de los trabajadores, declaró que “no puede haber una plática seria sobre inmigración si al mismo tiempo se detiene gente en sus centros de trabajo”.