Pasos antes de una ley

Pasos antes de una ley
El resultado de la pasada elección presidencial elevó la importancia de los latinos en EEUU, y de su agenda, tanto entre los líderes demócratas como en republicanos, y la posibilidad de una reforma de inmigración parece estar al alcance.
Foto: La Opinión - Archivo

Aunque un miembro del Congreso, la Casa Blanca o incluso una agencia del gobierno hayan pasado meses trabajando en una legislación es imposible que se convierta en ley a menos que siga el proceso legislativo impuesto en el Capitolio. Los siguientes pasos son necesarios:

Se requiere que un senador en la Cámara Alta y un congresista en la Cámara Baja presenten un proyecto de ley.

Este debe ser remitido al comité que tiene jurisdicción en la materia. En el caso de una reforma migratoria, serían los comité judiciales de ambas asambleas. Parte de la deliberación de lo comités, incluye referir la propuesta a los subcomités respectivos, los que pueden llamar a audiencias, entrevistar a expertos e incluso incluir enmiendas.

Cuando una legislación no es popular, entonces no es considerada en los debates del comité y muere en esta etapa.

Una vez que los comités actúan o que el liderazgo del Congreso impulsa un proyecto de ley, la propuesta pasa al Comité de Reglas, donde se determinan las normas específicas bajo las cuales la ley será considerada en el pleno de la asamblea.

Esto define el horario del debate, su extensión, las enmiendas que serán votadas y su orden. En general cuando el intento de aprobar una legislación es serio, se propone una regla cerrada, que impone límites en el debate.

Un proyecto de ley debe ser aprobado en las dos cámaras legislativas del Congreso. En el caso de que las propuestas tengan diferencias sustantivas, el proyecto de ley debe ser sometido a un “comité de conferencia”. Los miembros del liderazgo en ambos partidos designan a representantes para debatir en el grupo y los legisladores negocian un paquete final.

Innumerables legislaciones han muerto en esta etapa. Si el proceso tiene éxito, entonces el comité emitirá un reporte que debe ser aprobado por el Senado y la Cámara de Representantes.

La última etapa es la firma del Presidente, que automáticamente promulga la ley. En caso que la propuesta contenga elementos inaceptables para la Casa Blanca, el mandatario tiene el poder de veto. Si lo ejecuta, la ley muere con él.