Cuatro décadas de abortos

Con una misa y una marcha multitudinaria piden fin al aborto

Guía de Regalos

Cuatro décadas de abortos
Activistas y religiosos pidieron respeto y dignidad para todas las vidas humanas, incluidas las de los no natos, y criticaron que desde 1973 Estados Unidos esté negando el derecho a la vida.
Foto: EFE

WASHINGTON, D. C.— Miles de personas provenientes de todo Estados Unidos se concentraron ayer en Washington para celebrar una misa y una marcha multitudinaria en las que reclamaron que se derogue el derecho al aborto, vigente desde una resolución favorable del Tribunal Supremo hace 40 años.

Familias, religiosos y muchos jóvenes se aglomeraron a primera hora de la mañana en el Verizon Center de la capital —donde habitualmente juegan los equipos locales de baloncesto (los Washington Wizards) y hockey sobre hielo— para asistir a una misa oficiada por el arzobispo de Washington, monseñor Donald Wuerl.

“Me enorgullece ver el fervor con el que los jóvenes defienden a aquellos miembros más vulnerables e indefensos de nuestra sociedad”, arengó el cardenal Wuerl a las casi 20.000 personas reunidas en las gradas de la cancha de baloncesto.

Desde una tarima en el centro de la pista, el cardenal presentó uno por uno a los obispos y arzobispos llegados de todo el país, que desencadenaron los aplausos y ovaciones de la grada, aunque los vítores más sonados fueron para el nuncio de la Santa Sede en Estados Unidos, el arzobispo Carlo Maria Viganò.

Los religiosos pidieron “respeto y dignidad” para todas las vidas humanas, incluidas las de los no natos, y criticaron que, desde la resolución del Supremo en 1973, Estados Unidos lleve 40 años “negando el derecho a la vida”.

Las instalaciones de la cancha de baloncesto —que apenas unas horas más tarde acogió un partido de la NBA entre los Wizards y los Minnesota Timberwolves— permitieron retransmitir en directo la ceremonia a través de las pantallas gigantes y los sistemas de megafonía.

Antes de “saltar” a la cancha, los obispos pudieron ataviarse en el vestuario asignado al equipo local, mientras que los capellanes fueron destinados a las dependencias reservadas para el conjunto visitante.

Tras la misa la mayoría de los asistentes desfilaron por las calles de Washington hasta sumarse a la “Marcha por la Vida”, convocada en el gran parque central de la capital, donde ya les esperaban millares de manifestantes junto a quienes marcharon hasta las escalinatas de la Corte Suprema.

Bajo el lema “40=55M”, en referencia a los 55 millones de abortos practicados en los últimos 40 años (según cálculos de los organizadores), miembros de varias confesiones religiosas —no sólo católicos— levantaron pancartas en las que podía leerse “Abolid el Aborto”, “Defiendan la vida” y “Retiren los fondos a la Planificación Familiar”.

“Estamos aquí porque somos provida, porque los abortos están mal y están asesinando vidas”, explicaron a Efe Anna, Anna Elisa y Allison, tres adolescentes qu eacudieron desde el estado de Ohio.