Estudiantes abandonan plan para bajar de peso en LA

Según datos estadísticos, 90% de los estudiantes tienen sobrepeso

La estudiante  Daisy Villanueva, de 16 años, es revisada y pesada por la doctora  Italia Solorzano en la  Clínica Médica San Miguel, como parte del programa  Weight Loss Revolution.
La estudiante Daisy Villanueva, de 16 años, es revisada y pesada por la doctora Italia Solorzano en la Clínica Médica San Miguel, como parte del programa Weight Loss Revolution.
Foto: La Opinion / Aurelia Ventura

Casi la mitad de los estudiantes de Santee High School que se inscribieron en el programa para perder peso llamado Weight Revolution, se han retirado.

El lanzamiento del programa se realizó el 19 de febrero y contó con la inscripción de casi 200 estudiantes, quienes se comprometieron a asistir a clases de nutrición, a hacer ejercicios y a ingerir la comida que se les daría. El programa es financiado por la Fundación San Miguel y recibe el apoyo médico de la Clínica San Miguel.

Datos estadísticos proporcionados por la subdirectora de la secundaria, Yolanda Rangel, indican que el 90% de los estudiantes tienen sobrepeso o están obesos.

Durante el lanzamiento Rangel les dijo a los alumnos interesados en el programa que esperaba que su compromiso fuera duradero. A un mes de la ceremonia oficial, Rangel dijo que unos 100 estudiantes se habían retirado.

“Hay muchas razones del por qué han dejado el programa. Algunos han dicho que no tienen tiempo porque forman parte de algún equipo deportivo de la escuela… quienes están participando están perdiendo entre 2 a 3 libras por semana”, dijo Rangel.

Pero este retiro voluntario de los estudiantes no desanima a Rangel, quien agregó que ha bajado el ausentismo escolar y que espera las calificaciones que están por tabular reflejen una mejoría.

Hace unos días, Rangel y la Chef Lisbeth Caiaffa participaron en la Convención de National Hispanic Medical Association que se realizó en Sacramento, para exponer los esfuerzos de esta escuela por combatir la obesidad entre sus alumnos.

“Sabemos que es difícil perder peso, especialmente para nuestros estudiantes que provienen de hogares con bajos ingresos, poca educación y que muchos son inmigrantes que tratan de encontrar su lugar, pero estamos demostrando que sí se puede”, dijo Rangel.

Si Weight Revolution da los resultados esperados, es posible que el modelo sea expandido a nivel nacional.

La Chef Caiaffa agregó que hay pláticas para que los estudiantes como Daisy Villanueva y Rafael Alvirde –quienes se han convertido en la cara pública de este programa- den sus testimonios ante legisladores en Washington, lo cual le daría el empuje necesario para expandir el programa.

Esta escuela fue construida gracias a los bonos aprobados por los votantes angelinos, por lo que tiene amplias instalaciones con piscina, gimnasio techado, diferentes tipos de canchas al aire libre y un edificio de tres pisos divido en dos alas con mesas de picnic en la entrada del primer piso.

Sus instalaciones deportivas son utilizadas durante la semana para las clases de Tai Chi, yoga, aeróbicos y entrenamiento con pesas y máquinas para hacer ejercicio.

La escuela se ubica a unas cinco millas al sur del Centro de Los Ángeles y aunque tiene un bajo desempeño académico -uno de los más bajos del distrito-, en los últimos años ha levando su puntaje en el sistema de clasificación.

En Santee High School hay 1,800 estudiantes, el 96% es latino y un 2% es afroamericano. La mayoría califican para recibir el almuerzo escolar gratis, lo que significa que tienen ingresos por debajo del nivel de pobreza federal.