Poco en futbol, cero en goles

Buen negocio: Newell's logra empate en el patio de Boca
Poco en futbol, cero en goles
Clemente Rodríguez (izq.) de Boca Jrs. lucha por la pelota con Víctor Figueroa de Newell's Old Boys.
Foto: AP

BUENOS AIRES (EFE).— Boca Juniors y Newell’s Old Boys igualaron ayer a cero el partido de ida de los cuartos de final de la Copa Libertadores, también parejo en el juego, y decidirán la eliminatoria el miércoles próximo en Rosario.

Los boquenses dominaron en el primer tiempo, quedaron agotados físicamente y el Newell’s controló el segundo

El equipo rosarino poco tuvo para mostrar en los 45 minutos iniciales, ya que Riquelme, Martínez y Blandi, impulsados por Somoza, Erbes y Erviti, rompieron su bloque defensivo en reiteradas ocasiones.

El Boca Juniors pagó el desgaste en la segunda parte y en la misma medida se recuperó el Newell’s, por lo que el encuentro se emparejó y el conjunto de Gerardo Martino se pareció más al de siempre.

Riquelme se apagó, Ervitti y Somoza bajaron su rendimiento mientras que el peruano Cruzado, Figueroa y Pablo Pérez, del Newell’s, abastecieron mejor a Maxi Rodríguez y Scocco y las posibilidades en las áreas se repartieron.

La mejor aproximación a la apertura del marcador la tuvo Scocco, que remató de volea y obligó al meta boquense Orión a esforzarse para enviar el balón al córner a los 69 minutos.

Los equipos alinearon así:

Boca Juniors: Orión; Marín, Caruzzo, Burdisso, Clemente; Erbes, Somoza, Erviti (Sánchez Miño); Riquelme; Martínez (Acosta) y Blandi. DT: Carlos Bianchi.

Newell’s: Guzmán; Cáceres, Vergini, Heinze, Casco; Pérez ( Bernardi), Mateo, Cruzado; Figueroa (Tonso), Scocco y Maxi.

DT: Gerardo Martino.

Un dirigente del Boca Juniors y unos treinta hinchas violentos de ese club fueron detenidos en el estadio la Bombonera, antes del partido de la Libertadores entre el equipo local y el Newell’s Old Boys.

Las detenciones se produjeron como parte de las investigaciones sobre el paradero de Maxi Mazzaro, segundo jefe de la “barra brava” boquense, acusado del crimen de un hombre de 58 años en 2011, que provocó recientemente la detención del portero del San Lorenzo Pablo Migliore, por encubrimiento agravado de aquel.

El dirigente detenido es Marcelo London, secretario del club auriazul, el más popular de Argentina.

El caso de Mazzaro y Migliore tiene una amplia repercusión en la prensa de Buenos Aires.