Wikileaks asesora a Edward Snowden

De acuerdo con Julian Assange, el extécnico de la CIA está "sano y salvo" y por ahora su destino es Ecuador a través de Rusia y otros países
Wikileaks asesora a Edward Snowden
Un cartel en apoyo a Snowden en el centro de Hong Kong.
Foto: Archivo / AP

Washington – Edward Snowden está “sano y salvo” y por ahora su destino es Ecuador a través de Rusia y otros países, según reveló hoy el fundador de WikiLeaks, Julian Assange, quien dijo que su organización está evaluando varias opciones de asilo para el joven que reveló los programas de espionaje de EE.UU.

“Desafortunadamente no podemos decir en qué país se encuentra Snowden”, sostuvo Assange en una conferencia telefónica con periodistas al mencionar solo que está “en un lugar seguro” y citar como argumento para guardar silencio al respecto las “amenazas” vertidas por el gobierno de EE.UU. contra él.

Snowden, el extécnico de la CIA y la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) que filtró a dos diarios la información sobre los programas secretos de espionaje del gobierno estadounidense, llegó el domingo a Moscú procedente de Hong Kong y EE.UU. cree que sigue en Rusia, según comentó hoy el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney.

Una fuente anónima citada por los medios rusos reveló que Snowden tenía previsto partir hoy hacia Cuba pero, según fuentes de los servicios de seguridad de Rusia citadas por Interfax, el estadounidense no se encontraba a bordo del avión que despegó de Moscú.

Con su pasaporte revocado por las autoridades estadounidenses, Snowden, que cumplió 30 años la semana pasada, “recibió un documento de refugiado de paso de parte del gobierno de Ecuador” para poder viajar de Hong Kong a Moscú, detalló Assange.

El joven ha solicitado asilo a Ecuador, pero WikiLeaks está buscando otras opciones para él en Islandia y otros países, de acuerdo con el portavoz de la organización, Kristinn Hrafnsson.

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, dijo hoy que su gobierno decidirá “con absoluta soberanía” acerca de la petición de asilo de Snowden, reclamado en extradición por EE.UU., que lo acusa de espionaje y presentó cargos contra él la semana pasada.

Assange, quien se encuentra asilado en la embajada de Ecuador en Londres para evitar su extradición a Suecia por supuestos delitos sexuales, acusó al Gobierno estadounidense de “tratar de intimidar” a Rusia y otros países para dar con el paradero de Snowden y lograr su extradición.

Snowden está “en contacto” con un equipo legal de WikiLeaks que le está proporcionando asistencia y “no ha expresado arrepentimiento” por su decisión de revelar al público la existencia de los programas de espionaje del Gobierno estadounidense, comentó también Assange.

El fundador de WikiLeaks no quiso responder a una pregunta sobre si su organización está buscando hacerse con la información clasificada que posee Snowden.

Para Assange, quien dijo sentir “compasión” por Snowden, el joven “no es un traidor, no es un espía, es un informante que le ha dicho al público una importante verdad”.

Junto con Assange estaba anunciada en la conferencia de hoy la participación del exjuez español Baltasar Garzón, abogado del fundador de WikiLeaks, pero finalmente no intervino.

Más de 111,000 personas habían firmado hasta hoy una petición ciudadana al presidente de EE.UU., Barack Obama, para que perdone a Snowden creada el pasado 9 de junio y colgada en el sitio “Nosotros, el pueblo” del portal de la Casa Blanca.

La Casa Blanca debe responder a las peticiones cuando éstas alcanzan las 100,000 firmas.

Snowden reveló al diario británico The Guardian y al estadounidense The Washington Post que la NSA y el Buró Federal de Investigaciones (FBI) tienen acceso a millones de registros telefónicos amparados en la Ley Patriota, aprobada tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 en EE.UU.

Posteriormente esos diarios revelaron un programa secreto conocido como PRISM que permite a la NSA ingresar directamente en los servidores de nueve de las mayores empresas de internet estadounidenses, como Google, Facebook, Microsoft o Apple, para espiar contactos en el extranjero de sospechosos de terrorismo.