Empleadores no pagan lo que deben a trabajadores en CA

Compañías cambian de nombre para no cumplir orden judicial de pago de salarios
Empleadores no pagan lo que deben a trabajadores en CA
Anita Herrera, uno de los empleados abusados
Foto: La Opinion Emilio Flores

Por más de tres años Adrián García trabajó como maquinista para una compañía de Cerritos, donde su patrón le hacía un truco en el cheque de nómina, para no pagarle las horas extras.

En 2007, contó Adrián, le salió una hernia producto de su trabajo, por lo que le pidió atención médica, la cual le negaron y al poco tiempo lo despidieron.

Adrián interpuso una queja ante la California Division of Labor Standards Enforcement (DLSE), donde se investigó y se determinó que la empresa le debía alrededor de $18,000 por concepto de horas extra no pagadas.

Sin embargo, mientras sometía la queja y se investigaba, la compañía cerró, aunque en realidad sólo cambió de nombre y seguía operando.

Adrián insistió en el cobro de lo que le debían al acudir al Wage Justice Center, donde se interpuso una nueva queja demandando el pago por diferentes vías para evitar que la compañía de nuevo hiciera alguna artimaña. A la empresa no le quedó de otra más que pagar $50,000 ya que se habían acumulado penalidades.

Algo similar le ocurrió a Anita Herrera, quien trabajó 8 años para un compañía de limpieza en San Diego, sólo que ella no ha podido recuperar los $20,000 que le deben después de cuatro años de haber puesto su queja, ya que la empresa desapareció, aunque sigue operando con otro nombre.

Ese modus operandi de miles de compañías en California para evadir el pago de salarios caídos es muy común, reveló un estudio realizado por UCLA Labor Center y National Employment Law Project (NELP).

A pesar de que una corte les ha ordenado pagar salarios caídos, 8 de cada 10 empleadores se hacen de la vista gorda para no cumplir con lo que deben, reveló un estudio dado a conocer ayer.

Entre 2008 y 2011, señala el reporte de UCLA Labor Center y NELP, empleadores retuvieron $390 millones que debían a sus trabajadores.

Lilia García, directora del Fideicomiso de Cooperación en Mantenimiento, una organización no lucrativa que ayuda a trabajadores de la limpieza, consideró que se trata de un problema muy grave para la economía.

“En Los Ángeles cada semana se roban 26 millones de salarios”, aseguró García. “No estamos hablando de un incidente aislado, es como una epidemia que está pasando a mucha gente”.

El reporte, titulado Hollow victories (victorias huecas), establece la necesidad de contar con una herramienta legal que obligue a los patrones a pagar, como la iniciativa de ley AB-1164 que impulsa la asambleísta Bonnie Lowenthal.

Con esta, se intenta expandir el mecanismo que existe en la industria de la construcción, donde los trabajadores tienen el derecho de retención sobre la propiedad en la que trabajaron cuando son víctimas de violaciones de pago.