¿Por qué actuar rápido ante accidentes vasculares?

La rapidez con que se actúe ante un evento como éste, marcará una gran diferencia.
¿Por qué actuar rápido ante accidentes vasculares?
Llame al 911 y tenga a mano los números telefónicos del servicio de urgencias neurológicas más cercano.
Foto: Flickr

Los accidentes vasculares se encuentran entre las principales causas de muerte e invalidez motriz. También conocido como derrame o infarto cerebral, el ACV (accidente cerebrovascular) se produce por la detención del flujo de la sangre hacia alguna región cerebral.

Debido a la falta de sangre y, por lo tanto, de oxígeno, las células del cerebro entran en un proceso de agonía, y en cuestión de segundos, los daños ocasionados pasan a ser de tipo permanente.

¿Por qué se detiene el flujo sanguíneo al cerebro? Ya sea por la formación de un coágulo que tapona una arteria y evita que la sangre vaya al cerebro, o bien, a causa de una ruptura arterial. En este último caso, la situación es opuesta a la del coágulo. Cuando la arteria se rompe, se produce una hemorragia y la sangre ahoga el cerebro.

¿Los resultados? La zona cerebral afectada pierde sus funciones. La mayor parte de las veces, la persona afectada queda marcada por un déficit neurológico que impacta sobre una o más funciones cerebrales. Otras veces, ingresa en lo que se llama estado de coma. Las parálisis faciales, la hemiplejia y la dificultad de articular palabras normalmente, comer o interactuar con el entorno son sus temidas consecuencias.

La rapidez en su forma de encarar la situación marcará una gran diferencia. Frente a esta situación, comuníquese rápidamente con el servicio de urgencia médico. Llame al 911 y tenga a mano los números telefónicos del servicio de urgencias neurológicas más cercano. La persona afectada debe ser ingresada en un hospital en forma inmediata. No dude en trasladar o pedir traslado al hospital más cercano. El paciente debe ser diagnosticado a través de una resonancia magnética o un escáner.

La atención especializada es fundamental. Mediante de las técnicas de diagnosis, los agentes de salud a cargo podrán detectar los verdaderos causantes del accidente: obstrucción o hemorragia. A partir de allí, se podrá efectuar un tratamiento específico destinado a salvaguardar al máximo las funciones cognitivas y circulatorias de la persona en riesgo. Tenga en cuenta que cuanto más rápido reciba atención el paciente, mayores serán sus chances de recuperarse.

Las personas en riesgo son aquellas que sufren de hipertensión, colesterol LDL alto, diabetes, sobrepeso o problemas cardíacos. Preste atención a los accidentes isquémicos transitorios (parálisis de miembros como piernas o brazos, rostro, pérdida súbita de la visión), pues son alarmas de un posible ACV.

Fuente imagen: Esta imagen es una obra derivada de West Midlands Ambulance Service – Ryland Street por Elliott Brown, disponible bajo la licencia Licencia de Atribución en http://www.flickr.com/photos/ell-r-brown/8665869054/