Crece el cabildeo por la reforma

En 2013 se han invertido $71 millones en 'lobby' de inmigración
Crece el cabildeo por la reforma
Los senadores Charles Schumer (D-NY) y John McCain (R-AZ) en los pasillos del Capitolio, luego de la aprobación del proyecto de reforma migratoria por parte del Senado.
Foto: AP

WASHINGTON, D.C.— Las puertas del Capitolio se abren y cierran para cabilderos, ese es el negocio de todos los días. Cientos de personas que representan a intereses especiales llegan a la hora concertada para hablar con el personal de los congresistas o, si tienen más influencia, directamente con los legisladores.

Ese cabildeo ha registrado un auge considerable en 2013, principalmente impulsado por industrias o grupos en pro o en contra de una reforma migratoria.

En lo que va del año, más de 200 compañías y organizaciones de derechos civiles incluyeron el tema de “reforma migratoria” en su lista de prioridades legislativas (recortes al presupuesto, impuestos a ventas por Internet, préstamos estudiantiles) y para respaldar su esfuerzo han invertido un total de 71 millones de dólares.

Sólo en el sector de negocios, más de 50 empresas demostraron interés por influenciar el debate migratorio con una inversión total en cabildeo este año de más de 29 millones de dólares. Entre los más destacados figuran entidades como la Cámara de Comercio (10 millones de dólares), Motorola, Walmart y Yumi.

El área de tecnologías de la información, que ha invertido un total de 15 millones de dólares en cabildeo, ha sido un nuevo actor intentando influenciar la conversación en este Congreso con más de 40 organizaciones registrando la propuesta migratoria entre sus intereses, entre ellas están compañías como IBM, Google, Oracle, Microsoft, HP y Facebook, Sólo este último invirtió 2.45 millones de dólares en cabildeo para el Senado.

“Creo que la industria de la informática ha sido una de las fuerzas más influyentes en este ciclo, no sólo por sus recursos, sino por su estatus de celebridad”, indicó Sheila Krumholz, directora de Center for Responsive Politics. “Hemos visto un gran aumento en la inversión para esta área. Lo más notorio es la variedad de intereses que se ha involucrado en este sector”.

Según Krumholz, lo que se ve en los registros (de la lista de cabilderos) es solo una parte, porque también hay un lobby que no figura en los documentos oficiales y no hay forma de medirlo.

Otros sectores que también están cabildeando por la reforma migratoria, aunque con un menor nivel de inversión, ( 6 millones de dólares) es el agrícola con más de 31 entidades y el de educación — con más de 26 universidades— que ha invertido cerca de 5 millones de dólares.

Unas 28 organizaciones de derechos civiles han invertido unos 2 millones de dólares.

Esto además de 15 sindicatos con 3.5 millones de dólares en gastos.

Una fuente que trabajó en el área de inmigración en la oficina del congresista Xavier Becerra (D-CA) aseguró que de 2010 a 2012, el cabildeo para la reforma migratoria no atrajo tanto dinero como ahora porque no había mucho interés por parte de los legisladores en este tema.

“Teníamos reuniones, discusiones, pero sin un proyecto de ley específico, no duró mucho tiempo”, comentó.

“Para que uno de estos encuentros sean efectivos debes lograr poner al congresista o a su personal en el récord respecto a su apoyo para una iniciativa en particular. Si eso no existe, es fácil para ellos decir que respaldan el concepto”, dijo.

Para varios líderes proinmigrantes, el verdadero cambio en el Capitolio sobre el debate migratorio no se dio por las inversiones previas y actuales en cabildeo, sino por las elecciones presidenciales de 2012.

“El poder de los votantes hispanos es la única razón por la que estamos en este punto. No importa cuánto se gaste en lobby, la presión política es lo más efectivo. Esto es lo único con la potencia suficiente de crear un proyecto de ley”, explicó Ali Noorani, director ejecutivo de National Immigration Forum.

“Una vez que ya existe una propuesta es importante, entonces como organización tratamos de influenciar directamente las conversaciones”, agregó.

Para que el cabildeo sea realmente efectivo, debe existir un proyecto de ley que llegue a las manos del Presidente para su promulgación. La reforma migratoria recién ha superado su primer obstáculo, pero aún no está claro si se logrará la meta final.