LA VÍBORA: Los chismes de los famosos

LA VÍBORA: Los chismes de los famosos
Shakira y Antonio De La Rúa
Foto: ASSOCIATED PRESS

Era de esperarse que la publicación de la autobiografía de Jenni Rivera, ‘Inquebrantable’, sería un escándalo. Su vida siempre lo fue. Pero, ¿cuántas versiones habrá de esta autobiografía? Porque para nada me trago el cuento de que sea la que originalmente escribió Jenni de puño y letra. Está editada, que digo editada, mutilada. Qué casualidad que en ella no menciona nada de la pésima relación que tuvo con su hermano Lupillo Rivera durante años. Sí reveló con lujo de detalles lo fichita que fue Rosie —antes de su conversión al cristianismo—… ¡cómo no iba a mencionar un distanciamiento que ocasionó tantos problemas a la familia! La verdad, no me he puesto a elucubrar si sería asunto de Rosie o del propio Lupillo: serán muy hermanos pero en esa familia todo es posible. Además, Lupillo está en su propio proyecto de subir o sobrevivir de la fama y no permitirá que nada manche su imagen. Pero completo o no, ese libro es como la biblia de la vida de la Diva de la Banda y hay que tenerlo como referencia para el futuro, porque los Rivera siempre darán de qué hablar, tanto sea por la malo como por lo bueno. Y con todo y lo que pueda la familia llevarse al bolsillo con las ganancias y las omisiones, la verdad qué valentía, primero de Jenni, por escribir con detalle sus desgracias, y luego de Rosie, por cumplir los deseos de su hermana y dejar que todo lo sucio de esa familia sea la comidilla de medio mundo.

Durante años, los cantantes se han escudado en su dizque “ignorancia” cuando realizan una presentación ante personajes incómodos y son descubiertos por la prensa. Es un cuento sin fin. Y la disculpa es la misma: “no sabía”. Eso le acaba de pasar a Jennifer López, que le cantó el Happy Birthday al presidente de Turkmenistán, Gurbanguly Berdymukhamedov en un concierto que ofreció en ese país y la bruta —porque así lo aparentó— dijo que no sabía que se trata de tipo que implementa un régimen opresor contra sus habitantes. Yo que la JLo ya hubiera corrido a todo mi equipo de ignorantes. Sí, de plano. En esta época de grandes avances tecnológicos no tiene perdón llegar a un país del que no conoces nada. Le creo totalmente a JLo cuando justificó su ignorancia por no conocer el régimen, porque casi estoy segura que ni siquiera sabía dónde quedaba Turkmenistán, su atención se fijó en las ganancias y se dejó ir. Ahora la organización Human Rights Watch (HRW) le está pidiendo a la neoyorican que done las ganancias del concierto a una organización que apoye a las víctimas del régimen opresor. Pero hasta ayer ni pío de la JLo. Yo no creo que suelte nada de los 1.5 millones que recibió por su presentación.

¿Y qué onda con… Antonio de la Rúa? Así o más claro: este pelado pensó que el poder que alguna vez tuvo, claro, a través de su padre Fernando de la Rúa, expresidente de Argentina, le bastaría para robar parte de la fortuna de Shakira. Con esa costumbre de familia, de llevarse lo que no han trabajado, creyó que sería fácil apoderarse de algunas propiedades de la cantante y disfrutar de la vida sin esfuerzo. Pero nada, que la colombiana, con pruebas en la mano, le demostró que lo acaudalado sólo era de ella, y que a él se le pagó por sus servicios mientras estuvo a su lado. Ahora De la Rúa tendrá que pagar los abogados que Shakira contrató para comprobar que, efectivamente, era un aprovechado que la quería “robar”. ¡Mira nada más! Seguro que éste ha de ser muy amigo de Nicolás Vallejo “Colate”, el ex de Paulina Rubio. Quieren seguir viviendo a costa de las que un día fueron sus grandes amores. ¡Mantenidos!