Las armas a Norcorea

Las armas a Norcorea
Vista del barco norcoreano Chong Chon Gang atracado en el muelle de Manzanillo de la caribeña ciudad de Colón, Panamá.
Foto: Archivo / EFE

Cuba

Dedico esta columna a todos aquellos tontos que todavía creen que levantar las sanciones a Cuba va a mejorar las relaciones con el gobierno comunista en la isla.

Fue una coincidencia que más o menos en los días en que Cuba y Estados Unidos debían reunirse para discutir temas de inmigración funcionarios panameños descubrieron en el Canal de Panamá un contrabando de armas de la época en que la Unión Soviética todavía existía en un viejo carguero con bandera de Corea del Norte.

El Chon Chon Gang había salido del puerto de Manzanillo en el oriente cubanos e iba hacia Corea del Norte. Antes de cruzar el canal, los panameños descubrieron que debajo de miles de sacos de azúcar, los cubanos habían escondido 240 toneladas de armamentos. Nunca declararon la presencia en el barco de esos cargamentos bien escondidos en compuertas ocultas del barco .

Por días un grupo de la marinos de Panamá registraban el mugriento barco para descubrir que en estas compuertas secretas Cuba había escondido un sistema de radar, viejos misiles y hasta dos Mig-21.

Inmediatamente funcionarios de Corea del Norte y Cuba dijeron que eran armas defensivas y obsoletas que habían sido enviadas a Corea del Norte para que las repararan y se las devolverán a Cuba.

No hay funcionario del gobierno estadounidense que aceptara las explicaciones sobre las armas. Todos quieren entender la presencia de esas armas en ese viejo barco carguero que iba de Cuba a Corea del Norte.

Jaime Suchliki, el director del programa de Estudios de Cuba y de cubanos americanos en la Universidad de Miami ha hecho unos de los más interesantes trabajos sobre este incidente que lo desmenuza y a la vez, lo pone en perspectiva.

Suchliki cuestiona las razones por las cuales las armas estaban escondidas debajo de sacos de azúcar si es que iban a ser reparadas en Corea del Norte. También preguntó retóricamente las razones por las cuales la tripulación del barco se resistió al registro y por qué el capitán del mismo trató de suicidarse.

Hizo muchas preguntas que no tenían explicación lógica.

El veterano profesor y experto en el tema de Cuba dijo que era posible que el destino de estas armas fuese un país africano tal como el Congo ya que Corea del Norte ha mandado suministros de guerra a sus aliados comunistas. De ser así, es posible que Cuba ahora se haya unido al esfuerzo de Corea del Norte.

El gobierno de Estados Unidos no ha dado explicaciones claras. Ni tampoco nadie ha descartado la posibilidad que las armas que Corea del Norte devolviera a Cuba fuesen muchos más modernas y sirvieran para presionar aún más al gobierno estadunidense a sostener conversaciones directas con Pyongyang.

Nadie tiene una respuesta definitiva.

Lo que sabemos es que dos países enemigos de Estados Unidos han comenzado un intercambio de armas en secreto. Eso, de por sí, no es bueno para la seguridad nacional de Estados Unidos.

El incidente también pone en entredicho los esfuerzos del gobierno del Presidente Barack Obama en mejorar las relaciones con Cuba. Parece que el gobierno no tiene en cuenta que Cuba, Corea del Norte, Irán, Venezuela, Nicaragua, Ecuador y Siria todos tienen una política exterior contraria a los intereses de Estados Unidos en América Latina, el Oriente Medio, y Asia.

No hay explicaciones razonables que justifiquen las conversaciones de inmigración con Cuba. Los cambios aprobados por Raúl Castro en Cuba permiten a ciudadanos de ese país estar fuera de la isla por dos años y no perder su ciudadanía. Durante ese tiempo y gracias a la Ley de Ajuste Cubano, los cubanos que vengan a Estados Unidos pueden hacerse residentes legales de este país. Ellos podrían recibir sus beneficios aquí y vivir en Cuba.

No entiendo los rumores que a estas alturas el gobierno de Estados Unidos esté pensando levantar el embargo a Cuba. La gente olvida que el embargo fue impuesto porque Cuba expropio propiedades estadunidenses sin compensación alguna. Y también olvidan, o ignoran que el embargo solo le impide a Cuba comprar medicinas y comida en Estados Unidos a crédito. Pueden hacerlo si pagan en efectivo.

Haber detenido el barco de Corea del Norte debe de convertirse en una nueva advertencia que los esfuerzos por mejorar las relaciones con Cuba mientras los Castro estén en el poder es inútil. Estados Unidos ha tratado muchas veces de hacerlo y siempre sus buenas intenciones han tenido consecuencias funestas.