Canjean a soldados

Comunidad pide se respete su autonomía en Guerrero
Canjean a soldados
Integrantes de la organización bloquean la carretera para exigir que el Ejército respete sus territorios.
Foto: Reforma

GUERRERO.— Pobladores y la Policía comunitaria de El Pericón liberaron a unos 60 militares que mantuvieron retenidos más de 30 horas tras la promesa de que el Gobernador del estado atenderá sus demandas.

Desde el lunes, al menos 60 soldados y un Capitán identificado como “Brom” fueron retenidos por los habitantes de la localidad, en demanda de que el Ejército mexicano no incursione en sus zonas de dominio ni les decomise armas.

El martes, tras varias horas de bloqueos carreteros en la región aceptaron liberar a los militares a cambio de que los reciba el Gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre, y hoy jueves funcionarios de la Secretaría de Gobernación.

La decisión de los pobladores fue en respuesta a la detención por parte del Ejército de cinco agentes de la Policía Comunitaria de El Pericón, a quienes les decomisaron dos pistolas calibre .45 y 9 milímetros y una subametralladora Uzi, luego de revisarlos en un puesto de control militar establecido en esa zona.

Las protestas por la presencia militar y las revisiones a las llamadas autodefensas se extendieron, pues integrantes de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC) bloquearon cuatro tramos de la carretera Tixtla-Huamuxtitlán, que comunica a la región de la Montaña, para exigir que el Ejército deje de hostigarlos.

Después, una comisión negociadora encabezada por el secretario de Gobierno, Jesús Martínez Garnelo, el delegado de Gobernación, Juan Salgado Brito, el delegado de la PGR, Salvador Anaya del Carmen, el Procurador guerrerense, Iñaki Blanco Cabrera, así como el asesor externo y sobrino del Gobernador, Ernesto Aguirre, llegaron a El Pericón para intentar liberar a los militares.

Los funcionarios recorrieron la zona y escucharon a los pobladores.

Pero los funcionarios también fueron retenidos por los inconformes, quienes exigían la devolución de las armas.

La negociación se prolongó hasta las 8:30 de la noche, cuando los pobladores aceptaron liberar a militares y funcionarios a cambio del compromiso de ser escuchados por el Gobernador Aguirre y representantes de Gobernación.

Otro de los acuerdos, según lo pobladores, fue que el Ejército no vuelva a incursionar en sus localidades.