Le faltan al respeto a Kershaw

Los discretos Cachorros de Chicago ganan y manchan la racha del as de los Dodgers

Hanley Ramírez, de los Dodgers, llega barriendo para anotar con sencillo de Juan Uribe, en el sexto inning del partido de anoche que los blanquiazules perdieron ante los Cachorros de Chicago en el Dodger Stadium.
Hanley Ramírez, de los Dodgers, llega barriendo para anotar con sencillo de Juan Uribe, en el sexto inning del partido de anoche que los blanquiazules perdieron ante los Cachorros de Chicago en el Dodger Stadium.
Foto: AP

Clayton Kershaw subió anoche a la lomita con 16 innings sin permitir carrera limpia. Una cadena que comenzó el sábado 17 de este mes en Pittsburgh, la extendió en Miami, trató de alargarla en el Dodger Stadium. Pero no pudo.

Un sencillo del dominicano Starlin Castro se trajo al plato la primera rayita limpia que permite Kershaw después de 21 episodios dos tercios de gran dominio, y los Dodgers fueron presa de una formidable labor de otro zurdo: Travis Wood, y al final cayeron por 3-2 ante los Cachorros de Chicago.

Kershaw (13-8) sufrió su primer revés luego de tres victorias al hilo tras tirar cinco entradas dos tercios. Permitió siete hits, dos carreras (una limpia), ponchó a nueve y dio tres bases por bolas.

El estelar zurdo, uno de los sólidos candidatos para ser electo el Jugador Más Valioso de la Liga Nacional, abrió el partido con efectividad de 1.72, la mejor de las Grandes Ligas actualmente, y sucumbió ante un equipo al que había vencido tres veces seguidas (3-1, 1.61 de efectividad), cuyo promedio de bateo ante él era de .140 (7 hits en 50 turnos).

Kershaw había logrado 11 aperturas de calidad una tras otra, en ese lapso acumuló marca de 8-2 y 1.27 de efectividad, producto de 12 carreras en 85 episodios lanzados impecablemente.

Los oseznos amenazaron en el primer inning cuando, con un out, Darwin Barney sacó sencillo al jardín derecho. Kershaw dio boleto a Dioner Navarro, pero cerró la puerta ponchando a Donnie Murphy y a Junior Lake.

En el segundo episodio Andre Ethier correspondió con su guante a Kershaw al atrapar espectacularmente contra la cerca del bosque central-izquierdo un batazo de Cole Gillespie que llevaba todos los rasgos de un doble.

Fue en el tercer inning cuando los Cachorros cruzaron el home para el 1-0 gracias a sencillos de Wood y uno impulsor de Navarro. La carrera, anotada por Wood, fue sucia porque el catcher A.J. Ellis cometió interferencia a Barney que bateaba previo al hit del receptor venezolano.

Un roletazo violento de Cody Ransom que explotó en el pie izquierdo de Kershaw se convirtió en la segunda carrera de los Cubs, con la cual pusieron fin a la racha de ceros limpios del estelar zurdo en el quinto inning.

Kershaw abandonó el montículo en medio de una salva de aplausos tras permitir el segundo hit de la noche de Castro. Fue relevado por el veterano derecho Brian Wilson.

Los Cachorros le ligaron sencillos seguidos al relevista venezolano Ronald Belisario en el séptimo y su paisano Navarro, que había abierto el inning con imparable, registró la tercera carrera gracias a roletazo para doble matanza del emergente Brian Bogusevic, que bateó por Ransom.

Un hit de Hanley Ramírez se combinó con sencillo de Juan Uribe para registrar la quiniela angelina hasta el sexto ante un Wood (8-10) que no había ganado desde el 28 de julio pasado, pero que anoche se creció al fajarse en gran duelo ante Kershaw.

El tercer hit del partido de Hanley y el primero de la noche de Ethier produjeron la segunda carrera de los Dodgers en el octavo. Ahí el partido pasó a los libros.

Kevin Gregg les cerró las puertas en el noveno inning para acreditarse su 27mo. rescate de la temporada doblegando a Yasiel Puig con globito a la inicial.

Al juego asistieron 52,326 fanáticos, cifra con la cual los Dodgers superan los tres millones de asistentes antes de llegar a septiembre, incrementando el récord de la franquicia a 27 temporadas. Es la decimoséptima vez que alcanzan esa cantidad en los últimos 18 años.

“La verdad es que es emocionante y reconfortante tener ese enorme apoyo todos los años. Ellos [los fans] se merecen disfrutar de los buenos momentos por los que pasa el equipo. Ojalá que sigamos adelante. Esa es la consigna diaria aquí”, reconoció el mánager Don Mattingly al conocer que con la concurrencia de anoche se consolidaba la historia de la legendaria franquicia que nació en Brooklyn.